"Otra amenaza, menos franca pero igualmente básica, se cierne sobre la democracia liberal. Ligada en forma más directa con el impacto de la tecnología, está relacionada con la aparición gradual de una sociedad más controlada y dirigida. Dicha sociedad estaría dominada por una élite que justificaría su pretensión de ejercer el poder político fundándose sobre la presunta superioridad de sus conocimientos científicos. Para lograr sus fines políticos, esta élite, ajena a las restricciones que imponen los valores liberales tradicionales, no vacilaría en influir sobre la conducta pública ni en ejercer una estrecha vigilancia y control sobre la sociedad, mediante el uso de las técnicas más modernas."
Zbigniew Brzezinski
Zbigniew Brzezinski fue Consejero de Seguridad Nacional del presidente de EUA Jimmy Carter de 1977 a 1981. En 1981 fue premiado con la Medalla Presidencial de la Libertad por su importante papel en la normalización de las relaciones EUA-China y por sus contribuciones a las políticas de derechos humanos y seguridad nacional de EUA.
Actualmente, es consejero y miembro del consejo de administración del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, un importante foco de pensamiento político. También impartió la asignatura Política Exterior Americana en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins. El Dr. Brzezinski se doctoró en Ciencias Políticas por la Universidad de Harvard en 1953 y fue académico de la Facultad de la Universidad de Columbia de 1960 a 1989 y de la Universidad de Harvard de 1953 a 1960.
Hace más de 20 años, en su célebre libro "La era tecnotrónica", Zbigniew Brzezinski sostenía que «la paradoja de nuestra época consiste en que la humanidad está pasando, simultáneamente, por un proceso de mayor unificación y de mayor fragmentación ». El mundo, sostenía, «deja de ser un ruedo en el que interactúan, colaboran, chocan o guerrean naciones relativamente autónomas, soberanas y homogéneas (...) y se transforma en un espacio ampliamente integrado por vínculos supranacionales de todo tipo, cuya característica fundamental es la era del proceso político global».
En la base de este raciocinio estaba el cambio desde una sociedad posindustrial a una que denominó «tecnotrónica», dominada por las tecnologías, principalmente la electrónica, con profundas consecuencias sobre la automatización de procesos, la cibernética, y la obsolescencia de las especialidades técnicas que habían dominado la organización socioproductiva hasta ese momento. Para la relación ciudadano-Estado se abría un enorme y complejo campo de posibilidades, por la amplia disponibilidad de medios técnicos de control humano puestos al servicio de la ingeniería social.
La realidad actual ha confirmado e incluso superado los presupuestos que Brzezinski hiciera en la década de los 60. El proceso económico que durante la primera mitad del presente siglo estuvo dominado por las industrias químicas, siderúrgicas y metalmecánicas, hoy ha cambiado y ellas son crepusculares. En el actual ciclo civilizatorio, los sectores más dinámicos de la economía se vinculan a la microelectrónica, la bioindustria y la energía de fuentes no contaminantes, y la fuerza de trabajo debe ser polivalente y especializada en el manejo de la información y los sistemas.
Predomina un mundo cibernético y tecnológico, instantáneo en sus formas de comunicación, con umbrales de seguridad basados en el desarrollo científico y tecnológico antes que en el equilibrio militar, y en el cual predominan formas de gestión social y empresarial totalmente nuevas.
La pertenencia a este mundo globalizado y tecnotrónico ha derrumbado las fronteras ideológicas e instalado una gran estabilidad estratégica global. Pero también, junto a esa estabilidad estratégica, ha generado una gran inseguridad regional con la aparición de nuevos y violentos nacionalismos que se mueven entre la tensión de lo global y su identidad regional y local. En este contexto, la forma y la gestión de las organizaciones y estructuras de la sociedad se fundamentan en bases totalmente diferentes. El insumo crítico de las organizaciones es el conocimiento y la información, que gestionados de manera adecuada, cambian la comparabilidad en las relaciones entre los Estados, generando ventajas comparativas dinámicas en las cuales la relación de poder en el campo internacional depende no ya de ventajas militares, de recursos naturales o realidades geográficas, sino de una compleja red sistémica de factores en los cuales el desarrollo tecnológico, el conocimiento, la organización y la gestión son fundamentales. Ello impone un debate sobre el Estado y sus componentes orgánicos y funcionales, entre los cuales se destaca su tamaño, su definición económica, la fijación de sus metas, el carácter de su inserción internacional, la determinación de sus riesgos de seguridad, entre otras, y que van a determinar el carácter, intensidad y calidad de sus políticas sectoriales.
La política de defensa viene así a definir una función, la de seguridad frente a las amenazas externas, y a determinar una política sectorial que asegure la reproducción y viabilidad estratégica del Estado como una organización libre y soberana.
En la política de defensa está contenido el marco de las relaciones entre el poder civil y lo militar al interior de la sociedad. Lo anterior tiene dos implicaciones substanciales que están presentes en todo el razonamiento posterior de este trabajo:
a) que el debate central es sobre qué Estado - con sus metas, organización, funciones, viabilidad y procesos -, y en ese contexto debe definirse una política de defensa, la que involucra aspectos más amplios que lo puramente militar y depende de la autoridad política del Estado;
b) que la política de defensa es el marco que define la política militar, dejando sentado que tanto la función de defensa como el poder mi litar son dos componentes permanentes y esenciales de la organización del Estado moderno.
Entre los usos del habla en la actualidad y en casi toda obra dedicada a la Internet y a los efectos de las nuevas tecnologías en las sociedades, figura cada vez con mayor asiduidad, pero a la vez con imprecisiones, el referente a la Sociedad del Conocimiento. Tanto para determinar ejes privativos de cada sociedad en áreas geopolíticas diferentes, como para señalar caminos de desarrollo a partir de propósitos determinados o por la educación o por la ciencia y la tecnología y también para la gestión de trabajos mediados por las tecnologías. El término no es nuevo pero se asentó con fuerza en América Latina y Central en el siglo XXI, particularmente después del 11 de septiembre del 2001. El concepto remite a una nueva era en que la vida humana estará impregnada con mayor fuerza por una producción técnica. Alrededor de este eje que se convierte en proceso político destacado por programas gubernamentales y convocatorias internacionales, todo lo relativo a la civilización toma un sesgo diferente por el valor dado a una energía derivada de las telecomunicaciones que se transforma en economía para el desarrollo.
Menos nuevo es el uso del término Información y su recurrente Sociedad de la Información que se cree que sólo nombra a lo informático. Como señala Armand Mattelart, la sociedad regida por la información, o por el "dato", coincide con el proyecto de la modernidad, fue el lenguaje matemático como arquetipo de razonamiento y de la acción el que ha despertado esta curiosidad en el mundo occidental (1).
Desde la perspectiva sociológica las controversias sobre la nominación a las sociedades según épocas históricas han sido consustanciales al nacimiento propio de la sociología. Recordemos que la misma nació tanto por los cambios que acaecieron por la Revolución Industrial como por sus efectos en las instituciones y en las relaciones sociales, atribuyendo según teóricos, o padres fundadores, papeles especiales ya fueren al empresariado o a las clases sociales. Con el informacionalismo están pasando procesos semejantes, éste recorre desde las ideas de los thinks thanks, la política, la ideología, las clases sociales y sus luchas, la futurología, los medios académicos, pero instaura un nuevo lenguaje y una nueva ontología en la que el diseño del uso de diversas prácticas deviene a su vez en diferentes relaciones sociales.
Lo que hoy es denominado revolución del conocimiento está compuesto por avances digitales y biotecnológicos y es considerada la principal fuente de riqueza de las economías dinámicas y competitivas. De manera que la revolución informática, la digital y la genética han transformado al mundo y son las formas actuales de generar riquezas para las sociedades. El término sociedad del conocimiento resulta polisémico y tendrá usos indistintos según fuere para la educación, la ciencia en función de economía o la recurrencia a un progreso indefinido con la que cada sociedad se salvará de las crisis mundiales y nacionales.
Nos detendremos aquí en el peculiar uso del término la sociedad del conocimiento, que no es indistinto en América Latina y en las consecuencias de la aplicación del paradigma digital emanado por los países del Norte. Con una imitación en los del Sur, la perpetuación de brechas económicas y sociales por una diferente división del trabajo que ha determinado un cambio en el modo en que la estructura de producción capitalista arroja a las periferias todas sus excrecencias, en las que ha cambiado la circulación de los datos y los objetos en función del uso intensivo de las máquinas de información. Por último trataremos de acercarnos a la propuesta que el conocimiento no es una particularidad de la técnica sino una convergencia entre la política y la técnica, que se adecua según momentos históricos en matices, nudos y coyunturas.
2. Breve compendio sobre los escenarios en que surgió el término Sociedad del Conocimiento
Es común encontrar el origen tanto de términos de lo informacional como de un conocimiento diferente en las investigaciones cibernéticas que acaecieron después de la II Guerra Mundial, así como en las investigaciones militares y/o en las de la cooperación cívica militar. Las innovaciones técnicas de envergadura acaecieron durante la Guerra Fría por los estudios estratégicos y tácticos y por la guerra de guerrillas en el Tercer Mundo, como por el desarrollo de la teoría matemática de la comunicación y los estudios econométricos. A fines de la década de los 50 con el boom de las máquinas informáticas, o mejor con el desarrollo de la IBM, algunos economistas de Estados Unidos comenzaron a rastrear la definición de información (como cantidad de datos que han sido organizados y comunicados) para mejorar la producción en las empresas. Entre ellos, el economista F. Machlup combinó los componentes de información y conocimiento diciendo que informar era una actividad mediante la cual se trasmite el conocimiento, conocer era el resultado de haber sido informado. Información en cuanto a lo que se comunica resultaba idéntica a conocimiento, en el sentido de lo que es conocido. La diferencia recaería en el acto de informar y en el estado del conocimiento. Machlup estableció cinco tipos de conocimientos, distinguiendo el intelectual, pero efectuó el énfasis en el "conocimiento industrial" de la economía norteamericana, o en la fuerza de trabajo que crecía a pasos agigantados entre la década de los 40 y de los 50, teniendo en cuenta la expansión del denominado Estado Benefactor por el mundo occidental (2).
En la década de los 70 del siglo XX, verdadera gestación de los inicios de una nueva sociedad, el único país que podía llevar a cabo la revolución tecnotrónica según de politicólogo Zbigniew Brzezinski, era Estados Unidos. Ya en aquellas épocas se discurría sobre el "saber es poder", como una forma diferente de obtener conocimiento. Brzezinski en su obra "Entre dos Edades. El papel de Norteamérica en la era tecnotrónica", percibía que las próximas sociedades iban a estar determinadas en los planos cultural, social, psicológico y económico por las influencias de las tecnologías, más precisamente por la informática y las comunicaciones.
Una década antes Daniel Bell había publicado "El advenimiento de la sociedad post-industrial" vinculada a una obra anterior "El fin de las ideologías", en que preveía a Estados Unidos como una sociedad ideal en la que se daría el paso de una sociedad industrial de producción a una economía de servicios. En dicha sociedad cambiaría la estructura de empleos a una clase profesional y técnica y los paradigmas políticos estarían centrados en el conocimiento teórico como fuente de innovación enfatizado por las políticas públicas. En los 70 Daniel Bell comenzó a reflexionar sobre de la Sociedad de la Información: cada sociedad es una sociedad de la información y cada organización es una organización de información (3). La Sociedad post-industrial para Bell sería sustitutiva de la Sociedad de Masas desprovista de ideología. La nueva centralidad puesta en la innovación sería desarrollada por los profesionales y técnicos que irían creciendo progresivamente por el aumento de las actividades de los servicios humanos (educación, salud y servicios sociales) y por el crecimiento de los procesamientos informáticos y el análisis de sistemas. En el vértice de esta nueva sociedad se hallaría el hombre de negocios en la empresa; el paradigma funcional de esta sociedad sería "la organización", para ello Bell recurría a la historia de las ideas en autores como Saint-Simon, Frederick Winslow Taylor y Robert Mc Namara (4).
En cuanto a la expansión de la cultura el lugar de crecimiento sería las universidades, la acción de los científicos y los centros de investigación. La comunidad de la ciencia tomaba una dimensión especial en las prognosis de Daniel Bell porque sería universalista, desinteresada, "librada de ideología", así como ausente de burocratización, del servilismo político y del totalitarismo. Asimismo utilizaría con las nuevas técnicas sistemas de evaluación, a semejanzas del control político derivado de los métodos de planificación. Con estas nuevas propuestas el sociólogo norteamericano dejaba de marcar a otro término, el de las crisis, o el momento de cambio cuando se pasa de una etapa de expansión a otra de recesión económica, que suelen prolongarse más de previsto, ya que daba una síntesis del proceso de la modernidad con el progreso indefinido. La linealidad en el crecimiento estaba dada por una evolución mecanicista, al estilo de lo que planteara Walt W. Rostow a comienzos de los años 60, con las etapas del crecimiento económico: sociedad tradicional/sociedad en transición/sociedad de despegue/sociedad de madurez económica/sociedad de consumo de masas. Por estas etapas debían de pasar los países no desarrollados, inculcando que los cambios vienen de arriba, de las elites técnicas hacia los administrados, de las sociedades que han alcanzado madurez, que son las que poseen innovación y de las etapas superiores de la modernización y el desarrollo a las sociedades de escalones inferiores. Así como señalaba una superioridad de civilizaciones en las sociedades, Bell olvidaba marcar que toda crisis económica no es sólo esto, sino que implica cambios institucionales, culturales, políticos.
Para los años 70 el filósofo Edgar Morin consecuente con las preocupaciones de las sociedades de masas y el creciente papel de los medios de comunicación rescata la noción de saberes, del saber-hacer, de las normas, de las prescripciones, de las prohibiciones en las sociedades humanas, que tendrán mayor acervo para el año 2000 con la expansión del concepto de Sociedad del Conocimiento. Pero para los primeros años de la década de los 70, Morin analizaba los aspectos culturales de una crisis, la que afectó a las universidades europeas en mayo de 1969 y en la que se vislumbraban los cambios hacia comunidades más tecnocráticas por los efectos de los cambios en el trabajo y los nuevos alineamientos mundiales.
Otro autor del campo de las organizaciones sociales, Amitai Etzioni en Estados Unidos proponía que la sociedad del futuro sería activa y posmoderna, por el cambio que ocurriría con las tecnologías de información y comunicación y el conocimiento heredado del sistema de valores de la sociedad industrial. El dilema de esta sociedad posmoderna será moral decía Etzioni, porque el dominio de los instrumentos que ha creado requerirá de instrumentos de participación de masas por lo que sobrevendrá "un comunitarismo de solidaridades sociales". El proyecto de Etzioni en Estados Unidos a fines de los años 70 incluía los usos de la televisión por cable para democratizar la toma de decisiones en el ámbito local y crear un sistema tecnológico de participación en ciudades, conocido como Minerva.
En los aspectos de los cambios democráticos Alvin Toffler por la misma época pronosticaba la necesidad de enmendar a las democracias haciéndolas más interactivas, profundizando el pluralismo, el pleno empleo y la flexibilidad. Estas democracias interactivas se desarrollarían mediante la tecnocomunicación.
En Francia a fines de los años 70 Jean-Francois Lyotard desde el campo filosófico eleva la categoría de "sociedad posmoderna" en su obra La condición posmoderna (5) . Lyotard lanza como hipótesis de trabajo que el conocimiento y las instituciones que lo producen cambian de estatus al mismo tiempo que las sociedades entran en la era post-industrial y las culturas en la era posmoderna. Esta condición posmoderna se caracteriza por la incredulidad con respecto a los grandes relatos del pasado por efecto de la disgregación de la realización del saber y por la emancipación de la humanidad del idealismo alemán y de la Revolución Francesa. Existe una crisis de relatos que la época moderna ha inventado para representarse a sí misma y justificar ideológicamente la cohesión social. En esta época posmoderna ya no hay macrosujetos investidos de una misión redentora, ni vanguardias, ni héroes, ni tampoco los hay en el marco de la política o en el ámbito del conocimiento. Ahora se trata de amoldarse al discurso del saber científico, como nuevo lenguaje. El lenguaje del saber en la actualidad es el de la transformación en mercadería, las reglas de juego basados en el lenguaje de la informática se deberá legitimar a través del disenso, o de nuevos criterios de juicio que tengan un valor local (6).
Fue en los años 70 que el gobierno federal en Estados Unidos comenzó a usar la expresión "sociedad de la información" bajo el gobierno de Nixon. Los cambios en las estructuras administrativas gubernamentales resultaron tanto de la incorporación de la innovación tecnológica por la conquista espacial, el mantenimiento de la Guerra Fría, como por la aplicación de la electrónica a las necesidades sociales. En 1975 OCDE, la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico, que agrupa a los 24 países más ricos del planeta comenzaron a usar la misma noción. En 1980 la UNESCO llama la atención en lo que puede significar un salto cualitativo por la evolución de las sociedades industriales desde la perspectiva microelectrónica y el retraso de los países no desarrollados. El desmantelamiento de ATT, American Telegraph and Telephone en 1984 fue el inicio concreto de las redes transfronterizas y el comienzo de la desregulación de los servicios públicos de las telecomunicaciones, a la vez que la popularización de calificaciones a las sociedades por los usos crecientes de la digitalización en las comunicaciones.
3. La transnacionalización en América Latina y sus limitaciones para entrar a la sociedad del conocimiento
La denominación Sociedad del Conocimiento viene unida a la de globalización, conocimiento e información son denominaciones superpuestas e intercaladas por todo el mundo. La instauración de un nuevo orden internacional conocido gruesamente como globalización, proceso en construcción y en permanente cambio y como globalidad, para denominar a los cambios en las sociedades, se presentaron a mediados de los años 70 en América Latina y Central. Los efectos de la aplicación de políticas cambiaron radicalmente los escenarios tanto de las concepciones acerca de las sociedades como en las sociedades por la transferencia de riquezas mediante redes organizativas en gran escala, las formas de la producción y el asentamiento de redes electrónicas o nuevas tecnologías (7) . En la actualidad se está discutiendo la situación de un poscapitalismo en que el conocimiento deberá ser adosado a una ética, dejando atrás los intereses individuales para reemplazarlos por intereses colectivos (8) .
Desde la perspectiva del campo sociológico es importante tener en cuenta la impronta de los valiosos aportes de Manuel Castells, tanto en su obra clásica: La Era de la Información. Economía Sociedad y Cultura, en sus tres volúmenes. Ed. Siglo XXI, 1999, como en las diferentes conferencias y escritos cercanos al año 2000, especialmente las relaciones entre el informacionalismo, la globalización y la situación de América Latina. Al respecto Manuel Castells arguye que en América Latina pero también de forma global, no existe crisis de economía sino crisis del neoliberalismo, como causa de una globalización incontrolada y un desarrollo sesgado hacia los grupos mas educados, en referencia a los efectos políticos y sociales y que la movilidad de capitales con sus flujos tecnológicos en el ámbito global es imposible de regular. Castells tiene en cuenta que la creación de valor depende cada vez más de la capacidad de generar información y de la infraestructura tecnológica que ello implica, que la desigualdad en educación y recursos tecnológicos y culturales amplifica las desigualdades sociales. La desigualdad ahora, ha dicho Castells, se ha ampliado mucho más que el intercambio tradicional de materias primas y productos manufacturados por el producto informacional. Como la capacidad informacional está concentrada en sectores sociales y países muy determinados, la desigualdad educativa se convierte en exclusión social (9).
La situación en América Latina y Central desde mediados de los años 70 con la reproducción de dictaduras y la entrada en contextos económico mundiales radicalmente diferentes a los que se venían desarrollando, no permitió el establecimiento de este modelo de construcción de sociedades sustentadas en la economía informacional a que refiere M. Castells (10). En parte porque en América Latina no se han dejado de lado -como no podría ser de otra forma-, la concepción del desarrollo basado en la industrialización en la que el trabajo sigue siendo el lazo que une a las personas a la sociedad y es su medio de subsistencia. Fue el desempleo y la desocupación el centro de los deterioros que ocuparon a fines del siglo XX los escenarios de la pobreza latinoamericana como consecuencia de las políticas macroeconómicas. La aplicación de fórmulas de ajustes fue practicada en toda la década de los 90 mediante el deterioro de los salarios reales de la población ocupada, pero la desregulación, la privatización, la extranjerización de empresas claves para el crecimiento, dio como resultado la degradación del sistema productivo y el desempleo masivo. El crecimiento de la economía global y la acción del Estado como empleador, como constructor de obra pública y como "educador" podría significar en los actuales tiempos, un cierto impulso de una reactivación económica para paliar el constante desempleo. Sin embargo en los escenarios latinoamericanos las elites empresariales y económicas son transnacionalizadas y han obtenido tasas de ganancias mediante la expulsión social de más de la mitad de la población de sus sociedades. Un modelo concentrador que ha sido el resultado de decisiones políticas y no la causa de un modo espontáneo de no saber cómo atacar los problemas. El modelo concentrador sólo puede funcionar con poca gente adentro ya que su lógica de funcionamiento está basada en el consumo de los grupos solventes de ingresos altos y medios y de la exportación, prescindiendo de esta forma del mercado interno en gran escala.
El fin del siglo XX se caracterizó por la creciente adquisición de conocimientos, y así lo hicieron saber los grandes organismos internacionales, como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, la OIT, Organización Internacional del Trabajo, la CEPAL, etc. La OIT señalaba en el año 2000, en una reunión regional en Montevideo (11), que estrechamente ligado al cambio tecnológico cada vez se da mayor importancia a la capacidad de personas e instituciones, para adquirir, procesar y aplicar conocimientos. La tarea de las organizaciones será desarrollar capacidades para documentar y sistematizar sus experiencias, abrirse a los desafíos de mercados y tecnologías, e innovar, adaptar y crear conocimiento colectivo y distribuirlo entre sus miembros. El mayor impacto que están teniendo las tecnologías de información se encuentra en: a) el aprendizaje y la adquisición de conocimientos; b) el trabajo; y c) las comunicaciones. Hasta la fecha la OIT no ha podido justificar el no-crecimiento del empleo y/o trabajo decente mediante el uso de las tecnologías en América Latina.
La UNESCO planteaba en 1999 en concordancia con el "Programa internacional sobre la educación, la sensibilización del público y la formación para la viabilidad" de las Naciones Unidas de 1996, una reflexión sobre el pensamiento complejo, a cuyo cargo estuvo Edgard Morin. Allí Morin describe los 7 principios clave y necesarios para la educación del futuro, para un futuro sostenible (12). El planteo va en forma paralela a la necesidad de deconstrucción del concepto de desarrollo humano, que debe ser un concepto multidimensional decía Morin. El desarrollo únicamente técnico se centra en el individualismo, en el sentido de la pérdida de las solidaridades tradicionales, en el egocentrismo, y en cuanto a la alfabetización se caracterizó por rechazar y despreciar culturas orales milenarias, que no sólo tenían supersticiones sino también saberes y sabidurías. De esta forma Morin intentaba integrar a la ética con el desarrollo de la ciencia, la técnica y la economía. Al respecto Mattelart define a la sociedad del conocimiento:
El término Sociedad del Conocimiento de aparición más reciente, ambiciona colmar las carencias y las ambigüedades de la noción de Sociedad de la Información. El uso de la noción genérica de conocimiento es tan pleitiforme como el recurso a la información. Esta semántica tiene el defecto de esquivar la cuestión de la pluralidad de los saberes y de sus protagonistas: los saberes fundamentales o sabios, los saberes aplicados de los expertos y los contraexpertos, los saberes ordinarios surgidos de las múltiples vivencias de la cotidianidad (13). El concepto de Sociedad del Conocimiento se ha impregnado en América Latina en los últimos años por los efectos de la Cumbre de la Sociedad de la Información organizada por la ONU, la Organización de las Naciones Unidas, la U.I.T., Unión Internacional de Telecomunicaciones y la sociedad civil en diciembre del 2003 (14). La convocatoria a esta Cumbre estuvo y está basada en los cambios cualitativos producidos por la información y los conocimientos que aunque ofrecen perspectivas promisorias para los países altamente desarrollados, los accesos y recursos de los países no desarrollados están muy lejos de semejarse, de manera que se producen brechas digitales de importancia y de difícil resolución. Para menguar dichas brechas se ha discutido en los diferentes encuentros habidos hasta la fecha, las funciones que competen a los gobiernos, a las empresas y a la sociedad civil en la multiplicación de los medios tecnológicos y en la formación de recursos humanos para afrontar las tareas que se requieren en las nuevas sociedades (15). El lenguaje sobre el desarrollo económico social y político con respecto a la sociedad de la información /sociedad del conocimiento, fue adoptado por los organismos multilaterales tanto de crédito como de investigación por América Latina y Central especialmente la CEPAL (16) (17). En el año 2002 la Revista de Ciencias Sociales de la UNESCO encomendó a investigadores/as la escritura de una serie de ensayos sobre la economía y las sociedades basadas en el conocimiento, teniendo presente que las economías industrializadas están transformándose en otras inspiradas en el saber, mediante inversiones elevadas en educación, formación, investigación y desarrollo, programas informáticos y sistemas de información. Estas economías están caracterizadas por el uso de las nuevas tecnologías de información no sólo para las comunicaciones entre personas sino para la creación de conocimientos nuevos y el uso intensivo de la innovación (18). Ninguna de estas obras ha tenido en cuenta las crisis energéticas, tanto como consecuencia de las guerras, como del uso inadecuado de los recursos naturales. Como tampoco han aprovechado el desarrollo de la telefonía privada, la penetración de empresas multinacionales en los gobiernos latinoamericanos, africanos, ni los cambios en la vida cotidiana especialmente en las ciudades por la incentivación a los consumos indiscriminados.
4. El conocimiento como política educativa y economía de mercado
La escuela es el principal agente educativo de la sociedad de la información, y para ello debe adaptarse a las nuevas modalidades que presenta la globalización y la alfabetización tecnológica integral es la parte principal que se necesita para el siglo XXI. Durante los años 90 toda América Latina y la Central con excepción de Cuba, fue sometida a las Reformas Educativas en todos los niveles educativos, estas necesidades de Reformas fueron efectuadas en aras de mejorar la calidad educativa, la eficiencia y la eficacia del rendimiento escolar. Las políticas educativas estuvieron dedicadas a reducir el gasto en educación de los estados nacionales, preparar recursos humanos de mayor calidad para estar en condiciones de competir internacionalmente y como fin social se instauró el establecer la equidad. El concepto de calidad, que es un atributo diferente, según quién lo utilice, tiene como origen el ámbito de la gestión administrativa empresarial y al ser traslado al lenguaje educativo tendrá diferentes usos según quien y para qué lo utilice. El sentido de calidad será diferente para un docente, para un pedagogo, para un ministro o para las familias. Existe un mito de la innovación educativa que corre de forma paralela en ciencia y tecnología, en ambas la centralidad simula surgir de una racionalidad científica que permitirá llegar a una sociedad armoniosa y equitativa, en tanto y en cuanto el Estado tome la menor intervención en las Reformas y se convoque a las empresas de capital. Los enfoques destacan que la calidad de los procesos educativos deben de ser evaluados por los resultados. Nunca se menciona a la estructura de clases y se continúa hablando de justa distribución de la riqueza como si las sociedades fueran simétricas.
Para el Banco Mundial la educación debe convertirse en una industria rentable, por tanto el rendimiento educativo se mide por el ingreso monetario que recibe un egresado como resultado de la educación, que se expresa como un porcentaje, un rendimiento anual, similar al cotizado para las cuentas bancarias de ahorro o los bonos del Estado. Esta forma de medición se corresponde con los lineamientos del mercado, o con el capital transnacional y siempre excluye el debate y la participación de la sociedad. La misión de la educación queda reducida con estos enfoques a la transmisión de datos e información en pro del crecimiento de la ganancia. La educación y en especial la educación superior, se convirtieron en una industria, la industria del conocimiento y dejaron por tanto de "ser un derecho" al convertirse en mercancía, en un insumo que necesita ajustarse a los objetivos financieros internacionales.
El panorama común y la insistencia en la entrada en la sociedad del conocimiento en América Latina heredado de los años 90, es que al quedar destruido lo poco que existía de estado de bienestar son los organismos multilaterales los garantes del retorno de los excedentes de los capitales privados invertidos en los países subdesarrollados. La continúa necesidad de tener estabilidad presupuestaria implica que se tiende a dar una cobertura amplia a la educación básica, la negación de recursos para la educación superior, recortes generales en el presupuesto, la degradación y también supresión de las instituciones públicas a favor de las privadas y el autofinanciamiento de los centros educativos públicos. El éxito en las políticas universitarias es por tanto el autofinanciamiento mediante la venta de servicios, o mediante el cobro de derechos a los estudiantes ya fuere en matrículas, y en la promoción de estudios de postgrado. Estas han sido las directrices del BM, del BID y del FMI, el sustento teórico es que la inversión en educación lleva a la acumulación de capital humano, que es un factor clave para el crecimiento económico sostenido y el aumento de los ingresos. El crecimiento más fuerte se logra cuando la inversión en capital humano y en capital físico tiene lugar en economías con mercados competitivos de bienes y factores de producción. Estos mercados son el resultado de la estabilidad macroeconómica, el buen funcionamiento del mercado de trabajo y la apertura al comercio internacional y a las corrientes de tecnología (19) pero se distancian de los panoramas reales de la situación educativa de los países latinoamericanos.
La convocatoria a la Cumbre de la Sociedad de la Información en el año 2003 permitió que varios ministros de educación latinoamericanos ratificaran la necesidad de entrar a la sociedad del conocimiento mediante la alfabetización informática, el establecimiento de programas y una democratización educativa con el compromiso de incentivar en los órganos gubernamentales la digitalización de las administraciones públicas. Con esta formalización de participación gubernamental se estaba legitimando el papel de la UNESCO y en especial la entrada de Estados Unidos en la organización en el 2003, después de diez años de ausencia. En el caso de Argentina, pocos meses antes el Consejo de Administración de la UNESCO permitió su reingreso mediante la cancelación de deuda con dicho organismo incentivando la cooperación (20). Al mismo tiempo el ministro argentino de educación licenciado Daniel Filmus, se comprometía con la UNESCO en liderar con varios países latinoamericanos (Brasil, Venezuela, Bolivia, Perú, Uruguay y otros países centroamericanos) el canje de deuda externa por educación, ciencia y tecnología y conocimiento (21). La idea original sobre esta forma de cooperación internacional que en el discurso tiende al progreso en función de reducción de pobrezas e inequidades educativas partió de la OEI, Organización de Estados Iberoamericanos, en la conferencia Iberoamericana de Educación efectuada en Tarija, Bolivia (22). Estos proyectos conducidos en la actualidad por la OEI como formas de cooperación internacional e iberoamericana vienen a cerrar el círculo iniciado con las propuestas de los pensadores sociológicos del siglo XX en los Estados Unidos. En lo interno las gestiones educativas en los diferentes niveles a diez años de las reformas básicas de las leyes que sustentan el sistema educativo, no han podido desterrar las pobrezas. Peor aún, la insatisfacción es tan fuerte que los mismos países que realizan acuerdos de aquellas naturalezas los conflictos entre autoridades gubernamentales, autoridades de gestión y recursos humanos docentes han vuelto a recrudecer por los alzas de los costos de vida. Las tecnologías en la educación si bien son muy importantes para el desarrollo de una modernización tecnológica no logran adecuar los niveles de conocimientos reales de los recursos humanos dedicados a la educación.
En el mes de octubre de 2003 volvía a insertarse el portal educ.ar argentino dedicado a la educación por Internet, los programas en que trabajaría este emprendimiento consistían en aumentar el número de escuelas conectadas, promover la presencia de las que ya estaban conectadas en redes y capacitar a los docentes en las nuevas tecnologías (23). En agosto del 2004, 16 ministros de educación latinoamericanos se reunieron en Chile para lanzar la Red de Portales latinoamericanos como proceso de integración para mejorar la calidad de la educación y la garantía de la libre circulación de contenidos (24). En octubre del 2004 se efectuó la XVI Conferencia Iberoamericana de Educación en San José de Costa Rica con el lema "Educar para Progresar" y encomendando a la OEI colaborar como facilitadora ante los países y organismos cooperantes con la finalidad de asegurar el intercambio de deuda por educación (25). En julio del 2005 la Declaración de Toledo permitió que 22 ministros de educación de países iberoamericanos en la XV Conferencia Iberoamericana de Educación ratificasen el pacto de condonar deuda externa por educación, los países latinoamericanos que entraron en dicho pacto realizan acuerdos bilaterales para recibir fondos económicos a cambio de proyectos educativos (26).
Los estudios multilaterales que propician un giro en el uso del conocimiento y las innovaciones tecnológicas tienen como referencia que en ciertos países de América Latina, como Costa Rica, Argentina (27), Uruguay, Chile, Brasil, el vínculo entre universidades, instituciones de investigación y el sector empresarial fue muy limitado hasta convertirse en una traba para los sistemas de innovación. Pero ahora que el conocimiento está entrelazado con la globalización y con la revolución científica y tecnológica, es como "la luz", según el BM, justamente ahora se ve restringido por el mercado del conocimiento, o está restringido sólo para aquellos/as que pueden pagar por el acceso a dicho conocimiento. Siendo como ha sido la tradición latinoamericana de educación superior como de investigación científica que las estrategias económicas dependen del uso extensivo de recursos humanos y naturales de bajo costo, más que de su productividad y de la oferta pública de dichos recursos humanos, de conocimiento y de producción científicos (28) .
Las incentivaciones por la educación virtual así como los de ciencia y tecnología (29), coinciden con la entrada en la sociedad del conocimiento pero poco se dice acerca de los acuerdos de integración latinoamericana, porque el acento está puesto en los acuerdos económicos y están dejados de lado los culturales (30). La integración latinoamericana proviene de muchos años atrás, de los años 60 del siglo XX y su revitalización se realizó en los años 80, como han sido la Comunidad Andina de Naciones o el Mercado Común Centroamericano que fueron relanzados con los objetivos políticos y sociales de activar el comercio. Estos relanzamientos coincidieron con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el Mercado Común del Sur (Mercosur) y con las estrategias de Estados Unidos que abandona el multilateralismo para basarse en posturas unilaterales, prefiriendo los Tratados de Libre Comercio a las negociaciones globales. Estas relaciones comerciales son asimétricas y están basadas en ganar acceso a los mercados de los países de América Latina mediante el flujo de capitales y las regulaciones sobre patentes y protección a las corporaciones (31). La imposición del Área del Libre Comercio de las Américas (ALCA) a semejanza de los acuerdos tipo TLCAN implica que los acuerdos de libre comercio quedan abiertos y su estrategia queda asociada a la de seguridad nacional (32). Como resultado de las presiones de la OMC, Organización Mundial de Comercio, en noviembre del 2004 UNESCO y Microsoft anunciaban iniciativas conjuntas, la corporación Microsoft pasó a formar parte de la organización cultural para apoyar su estrategia global de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), encaminada a mejorar los sistemas educativos e impulsar el desarrollo social y económico en el mundo. Esta asociación asegura la realización de proyectos especialmente en el Tercer y Cuarto Mundo con asociados privados, poderes públicos, organizaciones intergubernamentales y protagonistas de la sociedad civil (33).
En noviembre del año en curso (2005) se realizará la Cumbre de las Américas en la ciudad costera de Mar del Plata con el lema: " Crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad democrática"; los mandatarios de todo el continente americano firmarán acuerdos y planes de acción en función de dichos objetivos. Las Cumbres aparecieron en Miami en el año 1994 para lanzar la iniciativa del área de libre comercio o ALCA, en los que temas como educación, salud, pobrezas, trabajo serían los prioritarios, sin embargo y a pesar de los fracasos del libre comercio, la insistencia en éste último sigue avanzando. Por las negociaciones del ALCA se conformaron nueve mesas cuyos temas son: agricultura; compras del sector público; inversiones; acceso libre a mercados; subsidios; servicios; derecho y propiedad intelectual; política de competencia y tribunal de controversias. En cada mesa participa un delegado oficial de cada país interviniente, pero el gobierno de Estados Unidos posee hegemonía y monopoliza las negociaciones. Los movimientos contrarios tanto al ALCA como a la Cumbre (se ha formado la Cumbre de los Pueblos en Argentina, pero con intervención de otros países como encuentro contrario a la Cumbre de las Américas) aluden que los ardides consisten esencialmente en monopolizar las negociaciones empresarios y funcionarios gubernamentales norteamericanos, descalificando la participación de los pueblos involucrados. En el rubro "servicios", por ejemplo se toman a salud y educación, como negocios. Desconociendo que las Cartas Magnas de los países incluyen a éstas como "derechos sociales básicos" con acceso para todos y en iguales condiciones. Queda de esta forma intervenida la soberanía de los países con impactos negativos para la economía, las condiciones de trabajo, el desarrollo social y cultural y el medio ambiente. De la misma forma son los rubros de derecho y propiedad intelectual (34) .
^ 1. En ALAI, América Latina en movimiento http://alainet.org/active/show_text.php3?key=7444 , artículo de Armand Mattelart: La sociedad de la Información, la retórica en acción. 19-01-2005.
^ 2. En Mattelart, Armand: Historia de la Sociedad de la Información. páginas 70 y 71. Paidós Comunicación 132. Buenos Aires 2002.
^ 3. Citado por Armand Mattelart en: Historia de la Sociedad de la Información. Paidós Comunicación 132. Buenos Aires 2002.
^ 4. Un nuevo documental sobre el papel de Robert Mc Namara en diferentes cargos de empresas, gobierno y por último como presidente del Banco Mundial entre 1968 y 1981, The blog of the war, de Elliot Morris, demuestra el verdadero estratega de la Sociedad de la Información.
^ 5. Lyotard, J. F.: La condición posmoderna: informe sobre el saber. Madrid, España; Ed. Cátedra. 1998.
^ 6. En Mattelart, Armand. Obra citada, pag. 103.
^ 7. Este tema fue tratado en: Del Brutto, Bibiana Apolonia: Globalización y el Nuevo Orden Internacional. Las Sociedades de la Información. Perspectivas de América Latina. En Revista Textos Nº 3 del Observatorio para la Cibersociedad. Bs. As. 2003. ISSN 1577-3760 http://cibersociedad.net/bibiana
^ 8. El libro de Peter Drucker La sociedad poscapitalista de 1993, sostenía que la nueva economía ya no es el capital, ni el trabajo, ni los recursos naturales lo que definen el poder y la capacidad de generar riqueza, sino el conocimiento el knowledge, que en español suele traducirse como saberes. En dicho texto plantea que el valor es creado por la productividad y la innovación y que ambas son aplicaciones del conocimiento a la producción. El conocimiento según Drucker cambia las relaciones entre los agentes económicos y la estructura del poder y los nuevos líderes de la sociedad van a ser los profesionales del conocimiento y los que tienen sólo capital pasarán a un segundo plano.
^ 9. Manuel Castells: Los Estados ya no pueden gobernar, solo negociar. En Ajo Blanco, Barcelona 1999. Reportaje efectuado por Carlos Chamorro.
^ 10. En los años 70 los países de América Latina continuaban con las premisas básicas de la modernización determinada por la economía de mercado y en la crítica a la democracia social, con excepción de Cuba. Sin embargo con las dictaduras se cambiaron los principios de acumulación de capital y las relaciones sociales de producción, los cambios se basaron en sustituir a la vieja clase y a la burguesía nacionalista por una elite dirigente y empresarial más apegada a los nuevos valores pragmáticos antiestatales y anticomunistas, y más dispuesta a desplazarse en sus acciones hacia la transformación del orden económico transnacional. Z. Brezezinski, Samuel Huntington, Michel Crozier en Europa comenzar a discursear sobre democracias tuteladas, restringidas, gobernabilidad, ingobernabilidad, la crítica a la influencia de los intelectuales, los medios de comunicación, el compromiso de la ciudadanía, el papel de la sociedad civil. El Informe América Latina en la Encrucijada, los desafíos de la Trilateral recalcaba que sólo el sector privado poseía capital, la tecnología y la pericia necesarias de manera que la comunidad internacional empresarial sólo estaría dispuesta a facilitar recursos en aquéllos en que las condiciones de empleo y/o facilitación de recursos fuesen rentables. Ver el artículo de Marcos Roitman en el diario La Jornada México, reproducido en Rebelión : http://www.rebelion.org/noticia.php?id=18166
^ 11. OIT, Reunión Consultiva Tripartita sobre el Desarrollo de los Recursos Humanos y la formación para una selección de países de América Latina. Montevideo 6 al 9 de julio de 1999. La sociedad del conocimiento y la información.
El documento cita una obra de Ernesto Gore, miembro de la Universidad de San Andrés de Argentina, La Educación en la Empresa, Ed. Granica, Buenos Aires, 1996 en: " una organización que aprende a aprender es también una organización que transfiere conocimientos a sus miembros, que construye un capital que no sólo se refleja en los balances financieros de la empresa, sino también en el potencial de sus miembros". Y continua el documento que la expansión acelerada de las nuevas industrias (biotecnología, telecomunicaciones, e informática) depende más de la organización del conocimiento y del aprendizaje, que de recursos naturales, tamaño de empresas o materias primas.
^ 12. Los 7 saberes necesarios para la educación para el futuro por Edgard Morin.
UNESCO Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la ciencia y la Cultura en http://www.complejidad.org/27-7sabesp.pdf y en versión resumida: http://www.comminit.com/la/teoriasdecambio/lacth/lasld-295.html
^ 13. Ídem ALAI, Armand Mattelart.
^ 14. Para una visión ampliada de las últimas reuniones y preparativos para la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información en el 2005 se puede ver las publicaciones de Choike en: http://www.choike.org/nuevo/eventos/14.html
^ 15. Algunas páginas que relatan las posiciones y encuentros de la CMSI http://www.swissinfo.org/ses/swissinfo.html?siteSect=2100. Declaración de la sociedad civil sobre Túnez y la CMSI. http://www.apc.org/espanol/rights/lac/calertas.shtml?x=14. Documentos oficiales: http://www.itu.int/wsis/documents/doc_multi.asp?lang=es?&id=1154|1155. Índice de acceso digital de la UIT: la primera clasificación completa de las TIC en el mundo. La educación y la asequibilidad son factores clave para impulsar la adopción de nuevas tecnologías: http://www.itu.int/newsroom/press_releases/2003/30-es.html. Medir el acceso a la sociedad de la información Evaluar la incidencia de las TIC en los Objetivos de Desarrollo establecidos a escala mundial. 3 indicadores e para reducir las brechas digital y estadística: http://www.itu.int/newsroom/press_releases/2003/31-es.html.
^ 16. CEPAL/ECLAC: América Latina y el Caribe en la Transición hacia una sociedad del conocimiento. Una agenda de políticas públicas. LC/L 1383 junio de 2000. Documento de la Secretaría de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) para la Reunión Regional de Tecnología de Información para el Desarrollo. Florianópolis, Santa Catarina, Brasil, 20 y 21 de junio del 2000.
^ 17. Recientemente la CEPAL abrió su página sobre la Sociedad de la Información: http://www.eclac.cl/socinfo/. La página está dividida en acceso e infraestructura, capacidades y conocimiento, contenidos y servicios públicos, instrumentos de política. La CEPAL en Chile, es decir la página, contiene asimismo detalles sobre el Observatorio para la Sociedad de la Información, Osilac, en conjunto con el IDRC, CRDI para el registro de indicadores, metodologías e información cualitativa sobre TIC de toda América Latina y Central.
^ 18. http://www.unesco.org/issj/rics171/fulltext171spa.pdf. Revista Internacional de Ciencias Sociales, UNESCO, marzo 2002, Nº 171.
^ 19. Cita del Banco Mundial: Informe sobre el Desarrollo Mundial. De la planificación centralizada a la economía de mercado. 1996, página de colección biblioteca Virtual, Datalegis Nº 1, Washington D. C. citado por Stella Venegas Calle y Óliver Mora Toscano: La óptica mercantilista de la banca multilateral. En Le Monde Diplomatique "El Dipló". Año V, nº 49, julio 2003. R. Argentina.
^ 20. http://www.lanacion.com.ar/03/10/08/dq_533936.asp Diario La Nación, jueves 9 de octubre del 2003.
^ 21. http://www.pagina12.com.ar Diario Página 12, 15 de octubre 2003.
^ 22. http://www.oei.org.ar/noticias/Informe.PDF. Deuda Externa por educación. Experiencias recientes, perspectivas y propuestas de conversión de deuda por educación. Edita: OEI. Dirigido por Dr. Juan A. Gimeno. Con la participación de D. Juan José Almagro Herrador, D. Ignacio de Córdoba, D. Pablo Gimeno. Año de publicación: 2004 y http://oeies.servidorprivado.com/deuda/Rn.pdf
^ 23. En : http://www.educ.ar/
^ 24. INTERLINK HEADLINE NEWS, Nº 3498, de 28 de agosto del 2004. Interlink mailing list http://enlaceweb.net/mailman/listinfo.cgi/interlink. Incluimos aquí los puntos de la Declaración referidos a las TICs y el listado de programas que aparecen al final de la Declaración:
35.- Valoramos los esfuerzos de nuestros países para ampliar la cobertura en Iberoamérica de la Red de Portales Educativos. En ese contexto, instamos a las instituciones y organizaciones iberoamericanas pertinentes a adherirse activamente a CIBERAMERICA, valiosa herramienta de apoyo a las políticas nacionales, que contribuirá de forma efectiva a disminuir la brecha tecnológica entre nuestras naciones y el resto del mundo y a la universalización en el acceso a las tecnologías de información y comunicación aplicadas a la educación.
38. - Saludamos con beneplácito la incorporación como proyecto adscrito a la Cumbre Iberoamericana del Programa Virtual Educa, iniciativa que ejemplifica la relevancia de fortalecer la educación a distancia y la utilización de las nuevas tecnologías de comunicación e información en nuestra región.
Anexo 1 Programa de Cooperación Iberoamericana en Ejecución 1. Programa de Alfabetización y Educación Básica de Adultos. 2. Programa de Becas Mutis. 3. Programa de Televisión Educativa Iberoamericana (TEIB). 4. Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED). 5. Programa de Desarrollo Audiovisual en Apoyo de la Construcción del Espacio Visual Iberoamericano (IBERMEDIA). 6. Programa Iberoamericano de Desarrollo Estratégico Urbano (CIDEU). 7. Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe ( Fondo Indígena). 8. Programa Iberoamericano de Cooperación Interinstitucional para el Desarrollo de la Pequeña y Mediana Empresa (IBERPYME). 9. Programa de la Fundación Iberoamericana para la Gestión de la Calidad (FUNDIBEQ). 10. Red de Archivos Diplomáticos Iberoamericanos (RADI). 11. Programa de Desarrollo de Bibliotecas Nacionales de los Países de Iberoamérica (ABINIA). 12. Apoyo al Desarrollo de los Archivos Iberoamericanos (ADAI). 13. Progama Iberoamericano de Cooperación en Materia de Bibliotecas Públicas (PICBP). 14. Programa Repertorio Integrado de Libros en Venta en Iberoamérica (RILVI). 15. Escuela Iberoamericana de Gobierno y Políticas Públicas (IBERGOP). 16. Aplicación en Red para Casos de Emergencia (ARCE). 17. CIBERAMERICA. 18. Plan Iberoamericano de Lectura (ILIMITA).
^ 27. http://www.secyt.gov.ar/plan_estrategico_mediano_plazo.htm. El Plan de Ciencia y Tecnología del gobierno argentino, recién aparecido se encuentra en la misma tónica.
^ 28. Al respecto ver el interesante artículo de Leonardo Garnier: Conocimiento y Educación superior en América Latina ¿Mercancías incómodas?.En: http://www.top.org.ar/documentos/ GARNIER%20Leonardo%20-%20Conocimiento%20y%20educación.pdf.
^ 30. Otra acepción que no siempre coincide con la mercantilización es la de TIC para el desarrollo http://www.choike.org/nuevo/informes/2945.html
^ 31. Al respecto puede verse un texto de discusión sobre la temática de educación superior y TLC en: http://www.foro-latino.org/documentos/texto-discusion-fe-jabugattas.pdf
^ 32. En Revista del Sur, por Eduardo Gudynas: Integración blanda y comercio rígido. Nº 159, enero-marzo 2005. En: http://www.redtercermundo.org.uy/revista_del_sur/texto_completo.php?id=2753. Ver Tratados de Libre Comercio en América Latina y Central en cadenas de deudas en: http://www.choike.org/nuevo/informes/2131.html
^ 34. Al respecto ver los artículos recién aparecidos en el Boletín Choike: http://www.choike.org/nuevo/informes/2200.html.
TEXTOS La Revista TEXTOS de la CiberSociedad es la publicación de contenidos exclusivos del OCS. Esta revista está pensada como espacio para la publicación de artículos de investigación que aborden la temática de lo cibersocial.
NÚMEROS ABIERTOS
Número 12 (2007): Temática Variada Número abierto a la espera de contribuciones.
Número 11 (2006): En català - Temàtica Variada Número obert, en català, esperant contribucions.
Número 13 (2008): En Portugués - Temática Variada Número aberto, em português, à espera de contribuições. NÚMEROS PUBLICADOS
Número 1 (2001): Temática Variada
Número 2 (2003): Temática Variada
Número 3 (2004): Temática Variada
Número 4 (2004): En Portugués. Temática Variada
Número 5 (2005): Temática Variada
Número 6 (2005): En Portugués. Temática Variada
Número 7 (2005): Temática Variada
Número 8 (2008): En Portugués. Temática Variada
Número 9 (2006): Temática Variada
Número 10 (2007): Temática Variada
Número 16 (2008): Monográfico: Internet, sistemas interativos e saúde
"La mayor riqueza que tiene un país es la cultura, eso lo hace más libre. Un país será más libre en cuanto sea más culto. Es difícil que exista un país culto que se hayasometido a una tiranía. Yo creo que es la gran riqueza del colectivo humano, la cultura, pueses lo que lo diferencia de las bestias. Es el deseo de conocimiento".
Luis Eduardo Aute
Acreca del copyright y su transferencia por medios electrónicos
En una carta al director enviada al diario EL PAÍS, un lector cuenta la misión imposible que para él y su esposa supuso ir a la ópera. El impedimento, en realidad, solo era uno: las dos entradas les costaban 242 euros. Después de lamentarse de que la ópera fuera un espectáculo dirigido a los pocos que pueden pagársela, terminó su carta en un estado de exaltación y furia diciendo: “Y a vosotros, compañeros proletarios de la cultura, sólo un mensaje:
¡Viva la piratería! ¡Viva el top-manta! ¡Piratead, copiad, bajaos de Internet, colaos en los espectáculos, usad las bibliotecas públicas!”.
La piratería es hija de un sistema que ha condenado al hambre cultural a la mayor parte de la población. Esta censura del siglo XXI en la que se ha convertido el precio, es la mayor promotora de la subversión que supone la copia. Cuando los excluidos han conseguido acceder a avances tecnológicos que les daba entrada en un círculo reservado a una élite, el poder económico ha reaccionado con la táctica del miedo, el engaño y el coscorrón.
El beneficio que genera compartir cultura sin limitación es un exiliado en los medios de masas y en las agendas de los gobiernos. Nada o menos que nada importa el hecho de que millones de ciudadanos tengan hoy un acceso a la cultura que hasta ayer solo soñaban. Que se pida que el interés privado no aplaste al interés general o que las empresas se adapten o sometan a esta nueva realidad es un delirio propio de piratas.
La mayoría de los creadores no serían lo que son si no hubiera existido antes lo que ahora llaman piratería. Si vas a casa de cualquier músico verás que guarda como reliquia del pasado una pila de casetes que, en sus tiempos, se multiplicaban de amigo en amigo. Es esa música, esa cultura que se regalaba, la causa de que ellos hoy sepan qué hacer en el estudio de grabación. La única manera de tenerle ganas a la música es escuchándola y no hay mayor inspiración para hacerlo que ver cómo lo hicieron otros. La principal instrucción de muchos músicos de hoy viene, precisamente, de que se saltaron la barrera que construyó el mercado y accedieron a una cultura que les estaba negada.
Sería bueno que existieran los encuestados sinceros y pudiéramos saber cuántos autores de los que hoy claman contra la piratería han sido amamantados por ella.
Daniel Samper Pizano explica en el prólogo del libro “Gerardo Masana y la fundación de Les Luthiers” que oyó “por primera vez la música de Les Luthiers a principios de 1975 en Colombia” gracias a una “mano misericordiosa” que le entregó “un casete que alguien copió de cierto casete que alguien había copiado de otro casete que copió, a su vez, un admirador anónimo”. Esa mano misericordiosa de ayer, mano pirata de hoy, fue la que hizo que años después Samper escribiera el libro “Les Luthiers de la L a la S”. Son exiliados de las estadísticas todas las obras que nacen gracias a la misma práctica que algunos dicen que asesina la cultura y ahoga la creación.
No solo la difusión de la cultura multiplica a los que la saben crear sino también a los que la saben disfrutar. Mientras la televisión te condena a pena de aburrimiento perpetuo, las redes P2P han supuesto para millones de personas la burla de un sistema diseñado para desactivar cerebros y homogeneizar personas.
En lugar de aplaudir e intentar mantener ese avance que multiplica el acceso y la diversidad cultural de los ciudadanos, los gobiernos han decidido despreciar y criminalizar a la sociedad a la que deberían representar y proteger. El interés que suscita el acceso a la cultura lo resumió bien una parlamentaria en un debate en La 2 y que dijo que “lamentablemente en España se lee poco, pero lo importante es que no se lea pirata”. En la España en la que la Pantoja y Pocholo son las dos personas más populares del 2003 lo importante no es que los ciudadanos lean, sino que no lean fotocopias.
Pero el derecho al acceso a la cultura no es el derecho al ocio, ni el derecho a disfrutar del tiempo libre. Es mucho más. El crecimiento de cada persona es muy distinto dependiendo de la cultura que come y digiere. Tus aficiones, inquietudes, deseos e ideologías están directamente relacionadas con los libros que lees, las películas que ves y las canciones que escuchas. Lo que está en juego es el derecho al desarrollo de la personalidad. Lo que está en juego es el derecho a ser.
La cultura es la vitamina que exige el derecho a la libertad de expresión para que pueda ser ejercido con toda su potencia. Uno de los mejores trucos de las democracias de hoy consiste en dejar plena libertad a decir lo que se quiera a los mismos ciudadanos a los que la televisión les ha cortado la lengua. ¿Qué libertad de expresión tiene el ciudadano que no tiene nada que expresar o que no sabe cómo hacerlo? ¿Qué libertad de elección tiene quien solo sabe elegir qué concursante de Gran Hermano debe abandonar la casa? Derecho formal es como puede llamarse a la libertad de expresión en los tiempos en los que Carmen de Mairena es un ídolo de masas. Es el derecho a dormir en el Ritz del pobre, el derecho a pensar del lobotomizado y el derecho a andar del encadenado. La libertad de crítica a lo establecido sin acceso al conocimiento es como la libertad de disparar sin balas.
La obra de teatro de la compañía Animalario "Alejandro y Ana (lo que España no pudo ver del banquete de boda de la hija del presidente)", que está editada en DVD, no escapa, como ninguna, de la posibilidad de ser copiada. Fue por eso por lo que el Ciberpaís preguntó qué opinaba sobre esa realidad a uno de los intérpretes de la obra, Guillermo Toledo, quien, sin pelos en la lengua, dejó claro que está "absolutamente a favor" porque, según cuentan que cuenta, él lo que quiere es “que la gente lo vea”.
De mis amigos no fueron pocos los que siguieron el consejo de Guillermo y de mano a mano, de amigo a amigo, el CD pasó por todos y cada uno de los que forman mi círculo cercano y no tan cercano.
Meses después nos enteramos de que Animalario venía a Sevilla a representar la obra que ya era un clásico para nosotros y fuimos legión los que decidimos asistir al banquete.
De los que fueron, muchos jamás habían ido antes ni a esa ni a ninguna otra obra de teatro.
De los que ya habían ido, mucho hacía que no iban. Pero aquella descarga que se compartió, hizo que no menos de veinte asientos se reservaran para la boda. Y, a pesar de todo, esos veinte asientos, esas veinte entradas y esos veinte amigos jamás cuentan en las cuentas de ninguno de los informes que analizan los perjuicios que causa el compartir.
En los periódicos y en los estudios encargados por las entidades de gestión las únicas cifras serias son las que enumeran euros y no las que enumeran personas. Esos millones no importan para los que consideran sus intereses privados como los más importantes del planeta.
Para el poder, los derechos ajenos cuando no se ignoran se supeditan y los suyos ganan por goleada cuando se enfrentan a los de todos los demás. Teddy Bautista, presidente ejecutivo de SGAE, lo tiene claro y para él la propiedad intelectual debería ser más preservada que otro tipo de bienes.
El pensamiento mercantil menosprecia el disfrute gratuito por el mero hecho de serlo. La mayoría de los usos de las redes P2P dan beneficios a los ciudadanos sin causar perjuicios, por la sencilla razón de que son inocuos. Personas que se bajan música, películas o libros que jamás se habrían comprado, son señalados con el dedo por hacer algo que “saben que está mal”. Resulta sin embargo un misterio que esté mal algo que no hace mal a nadie.
Según un estudio de dos profesores de la universidad de Harvard y de Carolina del Norte y que pueden secundar la mayoría de usuarios de P2P, la cantidad de obras descargadas que se habrían comprado oscila entre ninguna y casi ninguna. Y no solo eso, gran parte de las obras que tienen unos pocos años no podrían comprarse ni aunque se quisiera porque están descatalogadas. El 75% de las obras musicales publicadas por las grandes compañías no existe en ningún estante de ninguna tienda. Algo semejante puede decirse de libros y películas de las que únicamente mantienen en los comercios las novedades y los clásicos de renombre. Además de eso, hay obras que simplemente nunca han sido publicadas en nuestro país y que nunca lo serán. La descarga de esas obras que resulta inofensiva también es vista con recelo por la lógica de mercado, que no entiende el disfrute sin precio.
El individualismo como filosofía de vida nos enseña que nuestro esfuerzo no debe beneficiar a los demás aunque ese beneficio no suponga para nosotros un perjuicio correlativo.
Pedro Farré, conocido jurista de SGAE, explica bien esta teoría. Para él copiar obras sujetas a propiedad intelectual es como si "después de haber estudiado muchas horas para hacer un examen, el compañero que se sienta al lado lo copia. De forma natural cualquier estudiante se rebelaría contra esto, porque el esfuerzo de cada quien debe significar recompensa para este mismo”. La moraleja del cuento es clara: no solo es importante que tu esfuerzo te beneficie a ti sino que sobre todo no beneficie también a los demás. Quítale la careta a tu compañero. Desconfía. Él no es tu amigo, es un parásito, es un competidor que se aprovecha de tu esfuerzo.
En todas las clases, de todos los institutos de todos los países siempre había uno que no te prestaba los apuntes, que si le mirabas el examen llamaba a la seño y que si le decías que te ayudara con el problema de matemáticas te decía “haber atendido en clase”. Al parecer este tipo de persona que coleccionaba dieces y collejas y que veía la vida como una carrera de obstáculos en la que estás solo, es el único que actuaba “de forma natural”.
El egoísmo, la competitividad y el individualismo feroz no solo no son defectos sino que forman parte del ser humano como las uñas, el pelo y los dientes. Si colaboras, si ayudas, o si tu mirada no está enamorada de tu ombligo, tú y solo tú eres el raro. La vida y los palos de la comunidad de los rectos te enseñarán el verdadero camino.
Internet es todavía el privilegio de unos pocos, y esa es la razón por la que el daño que hacen las redes P2P a la venta de discos sea, como dice el estudio de la Universidad de Harvard, “indistinguible de cero”. Pero eso no quiere decir que no se vaya a producir un daño en el futuro.
La música no morirá, pero es probable que la venta de discos sea dentro de unos años una reliquia del pasado, como reliquia del pasado son las lámparas de queroseno o los coches de caballos que dejaron paso a los coches de motor. El hecho de que los inventos no puedan desinventarse es el mayor miedo de muchas empresas y trabajadores que se ven sustituidos inevitablemente por la máquina. En el pasado, se avalanzaban contra los telares mecánicos los que hacían ese trabajo manualmente y que habían quedado obsoletos por el avance tecnológico. Esa llamada a la destrucción de la máquina, en su versión del siglo XXI, es lo que hace actualmente la industria discográfica. La única diferencia es que las leyes y las demandas de hoy sustituyen como arma a los palos y las piedras de ayer.
Aldea global es un término posiblemente acuñado por el filósofo canadiense Marshall McLuhan, como expresión de la exponencialmente creciente de interconectividad humana a escala global generada por los medios electrónicos de comunicación. En 1968, McLuhan publicó el libro Guerra y paz en la Aldea Global.
El término se refiere a la idea de que, debido a la velocidad de las comunicaciones, toda la sociedad humana comenzaría a transformarse y, su estilo de vida se volvería similar al de una aldea. Debido al progreso tecnológico, todos los habitantes del planeta empezarían a conocerse unos a otros y a comunicarse de manera instantánea y directa.
Como paradigma de aldea global, McLuhan elige la televisión, un medio de comunicación de masas a nivel internacional, que en esa época empezaba a ser vía satélite.
El principio que destaca en este concepto es el de un mundo interrelacionado, con estrechez de vínculos económicos, políticos y sociales, producto de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), particularmente Internet, como disminuidoras de las distancias y de las incomprensiones entre las personas y como promotoras de la emergencia de una conciencia global a escala planetaria, al menos en la teoría. Esta profunda interrelación entre todas las regiones del mundo originaría una poderosa red de dependencias mutuas y, de ese modo, se promovería tanto la solidaridad como la lucha por los mismos ideales, al nivel, por ejemplo, de la ecología y la economía, en pos del desarrollo sustentable de la Tierra, superficie y hábitat de esta aldea global.
Por otro lado, no deja de ser verdad que, como ya evidenciaba la teoría del efecto mariposa (teoría del caos), un acontecimiento en determinada parte del mundo puede tener efectos a una escala global, como por ejemplo las fluctuaciones de los mercados financieros mundiales.
Algunas consideraciones que se pueden realizar sobre su teoría de la Aldea Global, son las siguientes:
1.- La teoría de Mcluhan sobre la cultura y la comunicación en relación con la aldea global rebasa el ámbito del mero conocimiento de las ciencias de la información, y nos ofrece pistas muy importantes para ubicarnos en el nivel paleontológico de la evolución de la historia de la evolución humana. En este sentido su pensamiento nos permite acercarnos a entender que con la evolución material de los medios de comunicación y de las nuevas tecnologías de información, después de 40,000 años de existencia, la humanidad ha entrado en otra etapa evolutiva, donde los sistemas informativos se han convertido en una nueva neocorteza cerebral colectiva que mueve al planeta.
De esta forma, podemos decir que ya no sólo es sólo la corteza de la vida orgánica de la Tierra, como lo plantea la teoría de "Gaia", la Tierra Inteligente, la que le da dinámica y fuerza al planeta; sino que ahora el nuevo sistema nervioso que constituye la estructura de medios electrónicos es la moderna neocorteza cerebral, que para bien o para mal, está articulando la nueva energía psicofísica que se deriva de la interacción y cohesión planetaria de la conciencia humana.
Bajo esta perspectiva, podemos decir que existe un vértice de cruce espontáneo muy importante entre el pensamiento del filósofo francés Tehilard de Chardin, ya olvidado por la modernidad, y el pensamiento de Mcluhan sobre el punto de evolución en que se encuentra nuestra conciencia en la etapa de la aldea global. Ambos exponen por diversas vías conceptuales que la evolución física de la conciencia humana llegaría a un momento de expansión en que se convertiría en un nivel colectivo planetario más de organización de la vida humana.
2.- Mcluhan fue un profeta de las transformaciones culturales y comunicativas de los años 60's. que predijo los avances y las modificaciones de la infraestructura comunicativa en Occidente, que nos aportó una teoría empírica e intuitiva sobre la base material de la cultura y la comunicación contemporánea, pero no sobre los contenidos culturales de la aldea planetaria. En este sentido, existe un vacío teórico sobre los contenidos mentales que construyen a la aldea global que debemos comprender, estudiar y complementar, para comprender lo que nos sucede en el ámbito de la conciencia planetaria contemporánea.
3.- Hasta antes de la explosión acelerada de las nuevas tecnologías de información, especialmente de INTERNET, la realidad de la aldea global no ha sido un espacio democrático, igualitario, abierto o fraternal, sino que se ha convertido en la aldea de promoción y realización del gran capital. En este sentido, las agencias de publicidad y mercadotecnia han sido los puntales centrales de esta aldea que han contribuido sustancialmente a lo largo de muchos años a crear una tendencia a la homogeneización de aspiraciones, valores, lenguajes y cosmovisiones del planeta.
Por ejemplo, las tesis jurídicas del libre flujo mundial de la información y de la desrregulación irrestricta de fronteras culturales, son ejemplos claros de ideologías de la acumulación que se han basado en el uso pragmático-monetario de la concepción de la aldea global.
4.- Las teorías de Mcluhan nos permiten comprender la ampliación de los sentidos del hombre, vía los medios de comunicación, para crear la aldea global, no sólo han dado origen a una prolongación de la sensibilidad humana, sino sobretodo a una prolongación de las instituciones sociales y del poder produciendo al estratégico Estado Ampliado. Esto nos permite entender, por ejemplo, que actualmente las guerras ya no se ganan en el campo de batalla tradicional, como fueron las trincheras; sino que ahora se obtienen en los medios de comunicación. En este sentido, es cada vez más el espacio simbólico que construyen los canales de comunicación y sus ampliaciones, donde se reconstruye y destruye los procesos de la vida cotidiana, particularmente en las ciudades.
5.- Finalmente, el pensamiento de Marshall Mcluhan sobre la aldea planetaria, nos ubica en un plano muy valioso de la comprensión física de los sistemas de comunicación, pero nos deja en un estado neutro, aséptico o puro para entender su concretización dentro de los intereses históricos del la dinámica del poder. Por ello, para complementar su teoría físico-material de la cultura tiene que ser acompañada de una teoría de la política, una teoría del Estado, una teoría de la reproducción del capital y una teoría de la expansión transnacional en la modernidad para darle un marco histórico real a esas mutaciones tecnológico-sociales que han experimentado los sistemas de información.
La incorporación de dichas teorías económico-políticas nos permitir entender, por ejemplo, que la aldea planetaria ha sido la aldea del gran capital; que la extensión de los sistemas de comunicación, prioritariamente ha sido la ampliación de la hegemonía cultural norteamericana sobre el resto del mundo; que el contacto entre Oriente y Occidente no ha sido homogéneo, sino que Oriente se ha americanizado; que las extensiones del hombre a través de los medios, no sólo han prolongado las actividades de los seres humanos, sino también del poder dando origen al importantísimo Estado Ampliado, etc.
En síntesis, podemos decir que para finales del siglo XX es necesario que los planteamientos teóricos sobre la aldea global sean complementados con una teoría de la política y de la reproducción del capital, pues si no nos quedaremos con una simple ilusión más de las que ha creado la cultura de la modernidad.
Autor: Javier Esteinou Madrid
Investigador Titular del Departamento de Educación y Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, México, D.F.
Hasta hace no mucho, el Internet y sus espacios de expresión eran una extensión de liberalismo existencial al que tanto nos acostumbra el mundo que se nos impone; los espacios se destinaban a la publicación de aquello que queríamos mostrar a los otros; lo que íbamos a desayunar, nuestros distintos estados emocionales, las fotos de nuestras vacaciones o de nosotros mismos en diferentes poses, la actualización constante de nuestra miseria cotidiana, de la vida vacía, la existencia líquida… Para muchos, esos espacios no daban para más, sin embargo poco a poco se han gestado nuevos usos de esos mismos espacios y los movimientos en la red que crecían en silencio se han hecho espacio en los medios y sitios más usados. Hoy es posible encontrar cientos de blogs con cosas para compartir, intencionalmente o no, cada uno de ellos con posturas políticas o apuestas de mundo que varían desde la reproducción del liberalismo existencial hasta la transgresión constante de aquello que se quiere imponer como realidad.
El espacio virtual es –por lo menos hasta el día de hoy– una ficción en la que se conserva una cierta libertad de decir, esto es, lo mismo hay espacios de gobierno, de iglesia, de izquierda, de centro, anarquistas, comunistas, zapatistas, de pornografía, de horóscopos, etcétera; todos al alcance de un click, en una pantalla de ordenador pueden confluir varias ventanas simultaneamente, ante aquel que las mira pueden reconciliarse ideas confrontadas históricamente, aglutinadas por la inmediates del click. Uno, en ese espacio de cierta libertad, amparado por la inmediates podía sentirse tranquilo de decir, el riesgo [no todo podía ser tan perfecto], que esas viejas prácticas del mundo impuesto nos alcanzaran en nuestro decir virtual: el trolling, los vigilantes digitales, la policía de lo virtual encarnada en cada usuario que con esa ilusión de libertad busca la forma de reprimir y censurar; gajes del oficio, nada que no se pudiera esperar… La virtualidad ofrecía esa relativa posibilidad de anonimato para manifestar las críticas u opiniones que en lo real no se atrevería uno a decir pues, aún con la existencia de una policía cibernética, nadie se tomaría el tiempo de averiguar a todos los que hacían explícitas sus ofensas a los gobernantes.
Sin embargo, hoy podemos decir que ya no es lo mismo. El movimiento órganico de lo virtual ha transformado muchas cosas. Pareciera que aquellos grupos de poder que ‘consintieron’ la existencia de este espacio fueron rebasados por las implicaciones y alcances de éste; basta mencionar el uso de las redes sociales en Internet para la organización de diversas revueltas –decimos revueltas y no procesos revolucionarios o de transformación, ya que esto es un proceso que aún está por verse– en Medio Oriente, España, Grecia, Inglaterra, Chile, etcétera. O, para no irnos muy lejos, el uso que hacen de Twiter en México ciudadanos comunes con acceso a Internet para la difusión inmediata de aquellos lugares donde hay balaceras, retenes, peligros, operativos de alcoholímetro, etcétera. No estamos diciendo aquí que Facebook o Twiter, por poner ejemplos, son la herramienta que necesitamos en este mundo posmoderno para hacer la revolución ni que sean por sí mismas un instrumento de transformación, hacemos esta aclaración por si hay algún lector de pensar trasnochado que lance una crítica visceral sobre los dispositivos mencionados y niegue a toda costa su uso como herramienta de transformación.
Lo que nos interesa aquí es el sentido que está tras el uso de estos dispositivos como herramientas de cambio social que ya no se definen por la geometría política clásica, es decir, nos interesa el tipo de acciones de transformación que se pueden construir desde estos espacios virtuales, con miras a tener un efecto en el mundo concreto en el que vivimos a diario. El efecto político de lo que se dice en Internet es tal que ha generado nuevas categorías para explicarlo: hacktivismo, trolling, spaming, etcétera. Los cambios que ahora vislumbramos nos hacen prestar atención a los nuevos riesgos y las implicaciones de nuestro decir en ese espacio al que atribuímos la ficción de libertad efímera. Y es que lo subversivo dentro del ciberespacio ya no sólo está en hacer una crítica al gobierno o al Estado, ahora también es subversivo hacer una crítica al narco, aunque no sepamos donde empieza uno y dónde termina otro…
Las consecuencias por expresar lo que hasta hace algunos años sería una simple opinión virtual, ahora amenazan con ser graves, desde amanecer colgado de un puente hasta ser encarcelado por terrorismo virtual. El narco-trolling no se reduce al tweet o al post, decide saltar las fronteras difusas de lo real y lo virtual para hacerse presente en mantas; mientras que las intenciones desde el poder buscan concretarse en ley para que uno no pueda decir cosas feas de aquellos que creen ostentarlo. Desde hace mucho que se nos intenta imponer un mundo real, y ahora nos están arrebatando de a poco una ficción de libertad ¿Qué haremos ante esto? ¿Dónde construiremos espacios de libertad sin que nos alcancen? Algunos dicen que “las ficciones son cosa seria [pues] necesitamos ficciones para creer en la realidad de lo que vivimos…”. Para construir esos espacios que habremos de poblar en libertad habrá que comenzar a imaginarlos…
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