¿Qué es finalmente el ser humano? Cuando tomo conciencia de la grotezca cantidad de gente sumida en la total pobreza, acosada por la hambruna y la desesperación, cuando me percato de desastre ambiental que estamos produciendo producto de la voracidad consumista por acción de la miseria (del espíritu), cuando reflexionamos sobre tantos conflictos bélicos acontecidos en el pasado, tantas víctimas, tanto horror, no se, dubitativo me pregunto: ¿cómo es posible tanta calamidad?
¿Somos los seres humanos una especie defectuosa? Para no desesperarnos es preciso mantener la lucidez. A duras penas, incluso escandalizando a la razón analítica, urge admitir que el ser humano, supercomplejo, comparece como sapiens sapiens y simultáneamente demens demens. Es decir, somos descendientes de un sapiens arcaico, en el cual irrumpió por primera vez la inteligencia refleja, hace 200 mil años, y del sapiens sapiens, ya hablante, societario y trabajador, hace 40 mil años. Portadores de afecto, cuidado, inteligencia, creatividad, arte, poesía y éxtasis, ocupamos todo el planeta, comenzamos a expandirnos por el sistema solar y por medio de una nave espacial hemos salido ya de él y entrado rumbo al infinito.
La cultura clásica y la revolución industrial ha exaltado hasta las estrellas la sapiencia humana mediante la elevación de la razón a la escala de lo sublime. Mientras tanto la historia deshace continuamente esta imagen magnificadora. Revela a cada momento su lado de demencia, de crueldad, de masacres, de exterminaciones y atrocidades. Se ha revelado como el ser más demente de la Tierra. Sólo en el siglo XX han sido masacradas en guerras cerca de 200 millones de personas. La violencia humana excede la de cualquier otra especie. Pero, su demencia no es ocasional. Configura un desorden original. El homo sapiens es también homo demens, asevera con insistencia Edgar Morin, uno de los que mejor nos hace aceptar la contradicción humana. Pero nos cuesta mucho aceptar que somos la unidad de los contrarios, llenos de enternecimiento y simultáneamente inflados de arrogancia.
¿Cómo entender en él la unidad de esas contradicciones que provocan un choque existencial y una sensación de total absurdo a la que arribamos cuando tomamos conciencia del contexto en que vivimos? Todo en el universo y toda la vida están hechos de desorden y de orden, de caos y de cosmos, de maldad y bondad. En realidad venimos de un inconmensurable desorden inicial, una explosión fantástica cuyo eco todavía puede ser identificado hoy después de 15.000 millones de años a través de la radiación cósmica de fondo. La evolución se hace a través del esfuerzo de crear orden en el desorden y a partir del desorden. El proceso evolutivo ha mostrado que el caos originario no se revela caótico sino altamente generativo y complejo. Origina más y más patrones de organización. La complejidad, que es la forma del caos domesticado y transfigurado en factor de dinamismo constructor de nuevos órdenes, es capaz de hacer del desorden (del desecho), fuente de vida y diversidad.
El hecho innegable es que la presencia del caos en nosotros nos puede hacer seres agresivos y dementes o, por el contrario, creativos y sublimes. Ello depende del contexto y depende de cada uno. La entropía del dejarse llevar por las circunstancias epocales o la acción energética glorificada por la voluntad conciente. La vida resulta de la auto-organización de la materia y la sociedad humana expresa su más alto grado de complejidad. Cada célula, por más epidérmica que sea, es portadora de todas las informaciones que construyen la vida, cuya estructura básica es común a todos los seres vivos. El noventa y nueve por ciento de los genes del chimpancé son comunes a la especie homo sapiens demens. Pero ese 1% marca toda la diferencia. Somos seres cooperativos, cargados de afecto y de voluntad de comunión. Aquí reside la humanitas del ser humano. Aún no hemos nacido totalmente, estamos camino de nuestra verdadera diferencia, de nuestra verdadera identidad.
En la medida en que compartimos todo lo que somos y nos brindamos al otro y a lo otro, inauguramos el reino de lo humano y dejamos emerger lo realmente sapiens sapiens. Evolución y voluntad le imponen límites a la demencia humana y abren el espacio de la sapiencia, urdida de cuidado, amorización, solidaridad, compasión y, también, racionalidad.
Quien conoce la historia de la vida saca de ella esta bienaventurada lección: después de cada gran catástrofe siempre sobrevino un florecer. Se trata de las transiciones evolutivas. Así como la vida floreció y nunca volvió hacia atrás, nosotros, como colectivo humano, podemos florecer a una nueva convivencialidad, como decía Ivan Illich, con un mayor sentido de inclusión de todos y para todos, con una mayor veneración por la naturaleza, que nos acoge, con una mayor apertura a la diversidad de lo humano y con más apertura a la fuente conciente del todo, siendo.
Joe Lewels, es doctor en Filosofía y en Medios de Comunicación por la Universidad de Texas, en El Paso. Tiene escritos varios libros, entre otros "La hipótesis de Dios" en el que, como en este vídeo habla sobre el descubrimiento de la física cuántica respecto a la cualidad ilusoria de la realidad y sobre cómo el ADN actúa como una "antena" que permite sintonizar con la realidad co-creada.
Joe Lewels habla sobre el descubrimiento de la física cuántica sobre la cualidad ilusoria de la realidad y sobre cómo el ADN actúa como una "antena" que permite sintonizar con la realidad co-creada.
Esta no es una simple expresión de deseo, delirio místico o publicidad con fines comerciales. Esta es una verdad comprobada desde la experiencia de miles de personas en todo el mundo. Simplemente pensando, sintiendo es posible manifestar existencia .
La física cuántica explica la mecánica del pensamiento creador, que en síntesis todo el entorno humano es un creación de la mente, que valiéndose de la imaginación y del pensamiento, puede plasmar en la realidad todo el producto de sus ideas. Hoy en día la La física cuántica, es base y pilar de todas las ciencias.
Al respecto se han hecho estudios exhaustivos. Estos consistieron en entrevistar a 500 de los millonarios mas importantes que vivieron en su tiempo incluyendo ésta cifra a:
Henry Ford, Hermanos Wright, El presidente Theodore Roosvelt, Rockefeller, Graham Bell, Alva Edison, Andrew Carnegie, W. Clement Stone etc.
Y se llego a la conclusión de que todos ellos tenían sus ideas y pensamientos centrados en la convicción de que por intermedio de la inspiración que recibían y su aplicación al trabajo cotidiano, podían lograr sus metas y la prosperidad que deseaban.
Ahora que nos encontramos en pleno siglo XXI la ciencia de la física cuántica está comprobando el hecho de que en efecto por intermedio de nuestros pensamientos somos los creadores de nuestro mundo.
Detallada investigación sobre la conciencia humana, el presente libro, uno de los más originales ensayos de los últimos tiempos, refuta la teoría tradicional de la conciencia basada en el sentido común y presenta un nuevo modelo fundamentado en una ingente cantidad de datos, tomados a su vez de campos tan diversos como la neurociencia, la psicología, la filosofía y la inteligencia articifial. La visión de Dennett sobre el tema, así, es antiintuitiva pero convincente, y, como en toda teoría revolucionaria, su fuerza y su capacidad para sorprender aparecen íntimamente relacionadas.
El resultado es un útil y accesible recorrido por el campo de la filosofía de la mente a partir del cual nuestras actuales teorías sobre la vida consciente -de las personas, de los animales e incluso de los robots- puede que se vean profundamente afectadas por nuevas y fascinantes perspectivas. Sin duda uno de los mejores ejemplos de libro científico dirigido tanto a profesionales como a lectores no especializados, La conciencia explicada constituye finalmente un trabajo filosófico de la mejor especie: sencillo, pero sin caer en la trivialidad; bien documentado, pero sin abrumar con un exceso de información.
Como ha dicho Howard Gardner, "una notable reflexión sobre la conciencia… a cargo de uno de nuestros más sobresalientes pensadores".
«¡Claro que somos máquinas! Somos máquinas muy, muy complicadas y muy, muy evolucionadas, hechas de moléculas orgánicas en vez de metal y silicio, y nosotros somos conscientes, de modo que también puede haber máquinas conscientes: nosotros.» (Daniel Clement Dennett. La conciencia explicada. Paidós, Barcelona - Buenos Aires, p. 443)
En este libro, Dennett argumenta a favor de la construcción individual del yo. La esencia de su tesis es la singularidad del lenguaje humano. Como él relata, la araña, el castor, el caracol y las termitas, cuando construyen, no tienen por qué saber lo que hacen; la araña construye telas, el castor diques, el caracol una concha dura y las termitas grandes palacios.
«Pero las construcciones más extrañas y maravillosas de todo el mundo animal son las increíbles y complejas construcciones que levanta un primate, el Homo sapiens. Todo individuo normal de esta especie construye un yo. A partir de su cerebro teje una tela de palabras y de actos, y, como las demás criaturas, no tiene por qué saber qué está haciendo; sólo lo hace. Esa tela lo proteje, como la concha del caracol, le proporciona el sustento, como la tela de la araña, y favorece sus perspectivas para el sexo, como la glorieta del pájaro jardinero. Al contrario de la araña, sin embargo, un ser humano no exuda su tela, sino que, como un castor, trabaja muy duro para recoger los materiales con los que construir su fortaleza. Como un pájaro jardinero se apropia de aquellos objetos que le gustan -a él o a su pareja-, incluidos muchos que fueron diseñados por otros con propósitos muy distintos.» (op. cit., p. 426)
Dennett finaliza haciendo un alegato a favor de la existencia de la inmortalidad, a semejanza de la pervivencia del software al hardware; nuestros yos son el software, nuestros cuerpos son el hardware:
«Si usted fuese una alma, una perla de sustancia inmaterial, sólo podríamos "explicar" su potencial inmortalidad postulándola como una propiedad inexplicable, una virtus dormitiva que no se puede eliminar de la sustancia-alma. Y si usted fuese una perla de sustancia material, algún grupo de átomos de su cerebro espectacularmente especial, su mortalidad dependería de las fuerzas físicas que los mantienen unidos (podríamos preguntar a los físicos, en qué consiste la "media-vida" de un yo). Si usted piensa en usted como un centro de gravedad narrativa, por otra parte, su existencia depende de la persistencia de esa narración (un poco como Las mil y una noches, pero en un único cuento), que en teoría podría sobrevivir a una serie indefinida de cambios de medio, podría teletransportarse fácilmente (en principio) como el noticiario de la noche y almacenarse por tiempo indefinido en forma de mera información. Si lo que usted es, es esa organización de la información que ha estructurado el sistema de control de su cuerpo (o, por plantearlo de manera más provocativa y, a la vez, más usual, si lo que usted es, es el programa que corre en el ordenador de su cerebro), entonces, en principio, usted podría sobrevivir a la muerte de su cuerpo tan intacto como un programa que puede sobrevivir a la destrucción del ordenador en el que fue creado por primera vez.» (op. cit., p. 440)
Gran parte del debate sociológico reciente sobre el poder gira en torno al problema de su definicion,y su naturaleza como constructiva o como permisiva. Así, el poder puede ser visto como un conjunto de formas de constreñir la acción humana, pero también como lo que permite que la acción sea posible, al menos en una cierta medida. Gran parte de este debate está relacionado con los trabajos de Foucault, quien, siguiendo a Maquiavelo, ve al poder como "una compleja situación estratégica en una determinada sociedad". Siendo puramente estructural, su concepto involucra tanto las características de constricción como de facilitación. Para Max Weber la sociedad moderna está amenazada por el fenómeno creciente de la concentración del poder dentro de las organizaciones. Su discípulo Robert Michels advirtió que en las organizaciones modernas, tanto privadas como estatales, se tiende a quedar bajo el control de reducidos, pero poderosos grupos políticos o financieros. Aunque los líderes son elegidos democráticamente, según Michels, con la mejor intención, por las dos partes, se observa una tendencia a integrarse en élites del poder que se preocupan básicamente por la defensa de sus propios intereses y posiciones a toda costa. En otras palabras podría decirse que en la actualidad corremos el peligro de que las élites del poder, nacidas en la sociedad a través de procedimientos legítimos, entren en un proceso mediante el cual el poder aumenta y se perpetua a sí mismo retroalimentándose y produciendo, por tanto, más poder.
La imposición no requiere necesariamente de la coacción (fuerza o amenaza de fuerza). Así, el "poder" en el sentido sociológico incluye tanto al poder físico como al poder político, al igual que muchos otros de los tipos de poder existentes.
Se podría definir el "poder" como la mayor o menor capacidad unilateral (real o percibida) o potencial de producir cambios significativos, habitualmente sobre las vidas de otras personas, a través de las acciones realizadas por uno mismo o por otros. Pero por otra parte, al decir de Paulo Freire, el poder debe alojarse en la cabeza del dominado y llevarle a considerar como natural lo que desde el nacimiento se le esta imponiendo.
Las leyes del poder son una interpretación de la evolución usada por individuos, con la finalidad de permitir al individuo desarrollarse al más alto nivel de confort que pueda alcanzar en su marco social.
El ejercicio del poder es endémico en los humanos, como seres sociales y gregarios que son.
Nótese que en castellano "poder", al igual que en francés, pouvoir, no solamente es un sustantivo, sino también el verbo "ser capaz de". En inglés, el nombre "poder" se traduce como power, que también significa "potencia", lo que indica una cierta capacidad virtual o potencial. En alemán, en cambio, la palabra para designar "poder" es Macht, cuya raíz etimológica es machen, que significa "hacer". De manera bastante interesante, la palabra del mandarín que significa poder también deriva de una forma verbal con el sentido "ser capaz de", neng (能). Nengli (能力), "poder", significa literalmente "la fuerza de ser capaz de".
Tipos y fuentes del poder
El poder puede ser detentado (ilegalmente) u obtenido (legalmente) gracias a:
En las relaciones personales: dominación/sumisión.
Teorías del poder
El pensamiento de Friedrich Nietzsche se encuentra en la base de la mayoría de los análisis del poder del siglo XX. Nietzsche difundió la idea de la "voluntad del poder", lo que el vio como la dominación de otros humanos, así como el control sobre el propio entorno del grupo o persona que ejerce el poder.
Algunas escuelas de psicología, de manera señalada las asociadas con Alfred Adler, colocan las dinámicas de poder como el núcleo central de su teoría (mientras que las escuelas freudianas ortodoxas colocarían, en cambio, la sexualidad).
La teoría de la elección racional
La teoría de juegos, con sus orígenes en la teoría de la elección racional, está siendo usada de manera creciente en varias disciplinas para ayudar al análisis de las relaciones de poder.
En la teoría de la elección racional, los individuos o grupos pueden ser modelados como 'actores' que eligen de un 'conjunto de elecciones' de posibles acciones, con la finalidad de intentar y conseguir los resultados deseados. La 'estructura incentiva' de un actor comprende sus creencias sobre los costes asociados con las diferentes acciones de cada elección, y las probabilidades de que cada acción lleve al resultado deseado.
En esta teoría se puede diferenciar entre:
Poder de resultado: la capacidad de un actor de conseguir o ayudar a conseguir resultados; y
Poder social: la capacidad de un actor de cambiar las estructuras incentivas de otros actores a fin de conseguir resultados.
El poder social, por su parte, se define como: la influencia potencial de algún agente de influencia O, sobre alguna persona P. La influencia se define como un cambio en la cognición, en la actitud, en la conducta o en la emoción de P que se puede atribuir a O.(Coolins y Aven, 1969).
Este sistema puede ser usado para modelar una amplia variedad de interacciones sociales donde los actores tienen la capacidad de ejercer poder sobre otros. Por ejemplo, un actor 'poderoso' puede tomar opciones del conjunto de elecciones de otro actor; puede cambiar los costes relativos de las acciones; puede cambiar la probabilidad de que una acción dada lleve a un resultado dado; o podría simplemente cambiar las creencias del otro sobre su estructura incentiva.
Como en otros modelos de poder, esta teoría es neutral con respecto al uso de la coacción. Por ejemplo, una amenaza de violencia puede cambiar los costes y beneficios probables de diferentes acciones; así sucedería en un castigo económico de un contrato "voluntariamente acordado", o en una oferta amistosa.
Marxismo
Siguiendo a la tradición marxista, Antonio Gramsci elaboró el papel de la hegemonía cultural en la ideología como un medio de reforzar el poder del capitalismo y del estado nación. Gramsci consideró el poder como algo ejercido de un modo directo y público, y el poder de la burguesía como su capacidad de mantener al proletariado en su situación socio-económica.
Foucault
Uno de los análisis modernos más amplios sobre la importancia del poder en la actividad humana proviene de los trabajos del filósofo francés Michel Foucault: "El poder se encuentra en todos los sitios... porque no proviene de ningún sitio".
El análisis del poder efectuado por Foucault se fundamenta en su concepto de "tecnologías de poder". La disciplina es un bagaje complejo de tecnologías de poder desarrolladas durante siglos, como Foucault afirmaría en Vigilar y castigar (1975). Para Foucault, el poder es ejercitado con una determinada intención. Pero en vez de analizar el problema del delicado asunto de quién tiene qué intenciones (honestamente), se centra en discernir cuál es la intersubjetividad aceptada sobre cómo ejercitar el poder. Para Foucault, el poder son acciones sobre otras acciones a fin de interferir con ellas. Foucault no recurre a la violencia, sino que afirma que el poder presume libertad en el sentido en que el poder no es forzar, sino formas de hacer que la gente se comporte por sí misma de modo distinto de cómo lo hubiesen hecho de otra manera. Un modo de realizar esto es mediante la amenaza con violencia. Pero tratar de convencer a alguien de lo contento que se sentirá si adquiere un determinado producto, es también una forma de ejercitar el poder, y en el marketing hay un gran conocimiento de cómo (intentar) efectuar este cambio de comportamiento.
Los trabajos de Foucault analizan la relación entre poder y conocimiento. El filósofo francés subraya las formas de poder disimulado: así, Foucault afirma que los sistemas de creencias ganan ímpetu (y por tanto poder) cuando un mayor número de gente acepta los puntos de vista asociados con el sistema de creencias como conocimiento general (hegemonía). Tales sistemas de creencias definen su autoridad, como los médicos (en el sistema de creencias de la medicina occidental) o los curas (en el sistema de creencias de la religión católica). Con tales sistemas de creencias, las ideas cristalizan como correctas o incorrectas, como normales o desviadas. En un determinado sistema de creencias, las ideas y las acciones se convierten en impensables. Estas ideas, consideradas como "verdades" irrefutables, definen una particular manera de ver el mundo, y se encuentra normalizado un particular modo de vida asociada con estas "verdades".
Esta sutil forma de poder carece de rigidez, y otros ensayos pueden contestarla. Así, al poder le falta alguna forma concreta, al ocurrir como un escenario de lucha. La resistencia, a través del desafío, define el poder y por lo tanto es sólo posible a través del poder. Sin resistencia, el poder está ausente, aunque según algunos autores recientes sería erróneo atribuir a Foucault un esquema de oposición poder-resistencia como se encuentra en otros teóricos fundacionalistas.
"Se necesita sin ninguna duda ser nominalista: el poder no es una institución, ni una estructura; tampoco es una cierta fuerza con la que estemos dotados; es el nombre que le damos a una situación estratégica compleja en una sociedad determinada" (Foucault, 'Historia de la sexualidad')
"La dominación [no es] ese tipo de dominación sólida y global que una persona ejerce sobre otras, o un grupo sobre otro, sino las muchas formas de dominación que pueden ser ejercidas en el interior de una sociedad" (Foucault, ídem).
Las tesis de Foucault sobre el poder, se desarrollan en tres apartados
• El poder no es esencialmente represivo; puesto que incita, suscita, produce.
• Se ejerce más que se posee; dado que no posee una forma definida; “el poder no es algo que se adquiera, arranque o comparta, algo que se conserve o se deje escapar; el poder se ejerce a partir de innumerables puntos, y en el juego de relaciones móviles y no igualitarias”.
• Pasa por los dominados tanto como por los dominantes; ya que pasa por todas las fuerzas en relación. (DELEUZE, Guilles. (1987) Foucault. Ediciones Paidos. Barcelona España)
Las cinco bases del poder
Las cinco bases del poder fueron propuestas por los psicólogos sociales John French y Bertram Raven, en un estudio de 1959. Desarrollaron un esquema de cinco categorías de poder que reflejarían las diferentes bases o recursos sobre las que se apoyan los que ejercitan el poder.
Las cinco bases del poder fueron propuestas por los psicólogos sociales John French y Bertram Raven, en un estudio de 1959. Desarrollaron un esquema de cinco categorías de poder que reflejarían las diferentes bases o recursos sobre las que se apoyan los que ejercitan el poder.
Poder legítimo: el poder legitimado se refiere al poder de un individuo o grupo gracias a la posición relativa y obligaciones del jefe dentro de una organización o sociedad. El poder legitimado confiere a quien lo ejerce una autoridad formal delegada.
Poder de referencia: el poder de referencia se refiere a la capacidad de ciertos individuos para persuadir o influir a otros. Está basado en el carisma y las habilidades interpersonales del que ostenta el poder. Aquí la persona sometida al poder toma como modelo al portador de poder y trata de actuar como él.
Poder experto: el poder experto es el que deriva de las habilidades o pericia de algunas personas y de las necesidades que la organización o la sociedad tienen de estas habilidades. Al contrario de las otras categorías, este tipo de poder es usualmente muy específico y limitado al área particular en la cual el experto está cualificado.
Poder de recompensa: el poder de recompensa depende de la capacidad del lider de otorgar recompensas materiales; se refiere a cómo el individuo puede dar a otros como recompensa algún tipo de beneficios, como: tiempo libre, regalos, promociones, incrementos de sueldo o de responsabilidad.
Poder de coacción: el poder de coacción se basa en la capacidad para imponer castigos por parte de quien lo ostenta. Puede asimilarse a la capacidad de eliminar o no dar recompensas y tiene su fuente en el deseo de quien se somete a él de obtener recompensas con valor, pero bajo la forma negativa del temor a perderlas. Ese miedo es lo que, en último término, asegura la efectividad de ese tipo de poder. El poder de coacción, no obstante, tiende a ser la menos efectiva de todas las formas de poder, al generar resentimiento y resistencia.
Su cabecera municipal es Bluefields, que actualmente es sede administrativa del Gobierno Regional Autónoma del Atlántico Sur. Este municipio colinda al norte con el municipio de Kukra Hill, al sur con los municipios de San Juan del Norte y El Castillo, al este con el Mar Caribe y al oeste con los Municipios de Nueva Guinea y El Rama.
“En Bluefields convivimos con la droga”
Moisés Arana, Alcalde de Bluefields, enfrenta en la capital de la Región Autónoma del Atlántico Sur una situación compleja y alarmante, ante la que se siente impotente y desbordado. Compartió sus preocupaciones con Envío, en una charla que transcribimos.
Moisés Arana
La Alcaldía de Bluefields abarca 5 mil kilómetros cuadrados y tiene más de 50 mil habitantes. Conviven en Bluefields seis etnias, lo que nos enriquece culturalmente, aunque esto también multiplica nuestras dificultades. Predomina en la población de todas las etnias una muy baja autoestima en relación con la población del Pacífico. El incremento de oleadas de población mestiza que llegan al Atlántico Sur, por razón de la expansión de la frontera agrícola, ha incrementado la rivalidad entre las etnias, lo que genera niveles de violencia nuevos y preocupantes. La transformación de la Costa Atlántica vendrá por la aplicación integral, en lo económico, en lo político, en lo social y en lo cultural, de la Ley de Autonomía, que está llamada a reivindicar el valor de las identidades costeñas.
En el Pacífico, los blufileños tenemos la fama de ser los más activos traficantes de droga del país. Lamentablemente, tenemos también otros primeros lugares nacionales de los que se habla mucho menos. Tenemos el primer lugar en madres adolescentes de 15 años o menores. Es pública la abundancia de chavalitas de cuatro-seis años a quienes los taxistas pagan dos-tres córdobas para que les hagan el sexo oral.
Tenemos el primer puesto nacional en consumo de alcohol y en número de cantinas. Tenemos el segundo puesto en población afectada con el VIH sida. Y desde los años 70 ostentamos el primer puesto nacional en enfermedades venéreas. También tenemos uno de los primeros puestos, si no el primero, en número de templos y de iglesias, realidad en la que se expresa el predominio de un concepto muy religioso de la vida. Muy religioso, aunque muy poco cristiano.
De mucho rito y muchos rezos, pero con muy poco compromiso social, sin solidaridad. Varias veces me he reunido con representantes de todas las iglesias, con sacerdotes, religiosas y pastores de todas las denominaciones, para compartir con ellos mi preocupación por estos graves problemas sociales y ver qué podemos hacer juntos. Quedan escandalizados y dicen: “No sabíamos”. Pero después que saben, nada sucede, nada cambia. Ante las graves realidades sociales de Bluefields, los sectores religiosos mantienen silencio y distancia, una suerte de doble moral.
Con la droga ya nos hemos acostumbrado a convivir. En la mayor parte de las comunidades de Bluefields no existe un solo policía. Esto facilita el tráfico de drogas. Y en las comunidades donde hay policías, éstos carecen de medios para interceptar o controlar las lanchas rápidas y modernísimas que transportan la droga desde la isla de San Andrés y otros cayos colombianos. El magnífico potencial pesquero de nuestras costas facilita también el tráfico de droga, que entra a tierra firme camuflada con la pesca que traen los barcos pesqueros y langosteros.
Hace años, los habitantes de la Costa Atlántica, tanto en el norte como en el sur, comenzaron a familiarizarse con la droga que los traficantes colombianos lanzaban al mar en sacos desde sus barcos. Al llegar a la orilla, estos bultos eran muy bien recibidos, especialmente por la etnia mískita. La cultura mískita considera que “todo lo que viene del mar, todo lo que viene del río, todo lo que viene de las aguas, es una bendición de Dios”. Y por ser bendición divina, esa droga era bienvenida. Lo sigue siendo. Existen comunidades costeñas donde el reverendo, el juez y los ancianos reciben la droga que les llega por las aguas, se la reparten y después la venden. Y de un día para otro chozas pobrísimas se transforman en residencias bellísimas. Y todo mundo sabe lo que ha ocurrido. En un cálculo que tal vez sea exagerado se ha llegado a afirmar que por las distintas rutas del narcotráfico en la Costa Atlántica -las están cambiando continuamente- circula droga hasta por valor de 1 mil 500 millones de dólares.
Hace dos meses tuve ocasión de presidir, junto al Presidente Bolaños y la Embajadora de Estados Unidos, Bárbara Moore, de visita en Bluefields, un acto solemne en el que el gobierno de Estados Unidos hizo donación a la Policía Nacional de tres barcos usados para que realicen tareas de patrullaje como guardacostas en la prevención del narcotráfico. Me pareció una farsa, teniendo en cuenta que el gran negocio de la droga está en Estados Unidos y se dice que sólo en Nueva York se lavan anualmente once mil billones de dólares provenientes del narcotráfico.
Soy el primer alcalde de Bluefields que es mestizo, que es de habla castellana y que es sandinista, gobernando un pueblo de raíces somocistas, de tradiciones liberales y pro-norteamericanas. Enfrentar el problema del narcotráfico y todos los demás problemas sociales en este ambiente adverso es un camino erizado de dificultades. Antes de ser alcalde, fui miembro del Consejo Regional, en donde presidí la Comisión Antidrogas, y en donde no pude hacer absolutamente nada. Hoy, los liberales afirman que porque Moisés Arana es el alcalde, la victoria del PLC en Bluefields es segura y que no soy más que un “alcalde prestado”. Lo que soy es un “alcalde bloqueado”, con presiones y manipulaciones de mi partido, el FSLN, y presiones y manipulaciones de los liberales, y con una limitación de recursos increíble. Como alcalde, sólo administro miserias.
Hay que tener en cuenta que es tal el desempleo y el empobrecimiento en Bluefields que la droga permite la sobrevivencia de muchísima gente, aunque naturalmente genere también una rápida descomposición social. Ya se ha hecho habitual ver deambular en las calles de Bluefields a jóvenes y a adolescentes completamente drogados, lo que ha incrementado la delincuencia callejera: roban para comprar más droga. En la ciudad de Bluefields se calculan 260 expendios de droga. No tenemos aún una investigación seria que nos permita establecer la proporción de juventud que en nuestra zona consume drogas, pero es visible que la proporción se está incrementando. Hay ya alguna comunidad en que se puede afirmar que hasta un 60-70% de la población, hombres y mujeres, niños y adultos, se drogan. Con marihuana, con crack. Hoy, con apoyo del alcalde de Palafox, en Cataluña, que también es siquiatra, y de otras alcaldías catalanas, estamos instalando en Bluefields una clínica para la rehabilitación de drogadictos, lo que será una novedad social de gran ayuda.
La droga se nos ha hecho una realidad familiar y diaria. Es frecuente, por ejemplo, que a una comunidad blufileña llegue el jefe de la Policía y el reverendo le facilite realizar una reunión con los expendedores de droga del lugar, que confiesan abiertamente que venden droga, pero que se justifican afirmando que no la consumen. Después de la reunión no ocurre nada. Cuando uno asiste a una reunión de éstas y escucha a la gente, que explica que si logra comer es porque vende droga, resulta difícil precisar las fronteras entre moralidad, inmoralidad, amoralidad y doble moral. ¿Cómo hemos llegado hasta situaciones como éstas? ¿A quién acudir para enfrentar adecuadamente estas realidades, a quién reclamar?
Tras el último escándalo de narcotráfico en Bluefields, en el que apareció involucrado el jefe antidrogas de Bluefields, el Comisionado Larrave y otros tres oficiales de la Policía Nacional, hoy presos y sometidos a juicio, he organizado reuniones con diferentes instituciones estatales. Y he planteado una y otra vez que si realmente queremos resultados, tendríamos que meternos de lleno a este problema. Pero meterse de lleno no significa cerrar los expendios pequeños, que son pulperías con las que sobrevive mucha gente. Hoy cierras uno y mañana abren dos. Meterse de lleno sería desenmascarar y tocar a los grandes beneficiarios del narcotráfico, que están en el Pacífico y que son grandes cabezas, autoridades y empresarios. En el tema de la droga, como en tantos otros temas nacionales, por donde toqués sale pus.
Como en el resto de Nicaragua, Bluefields carece de un liderazgo ético y de un liderazgo moral y esto dificulta la lucha contra las drogas y cualquier otra iniciativa de transformación social. No existe un liderazgo ético que convenza y que aglutine ni en los partidos políticos ni en las universidades ni en la sociedad civil. Esto sucede tanto en el Pacífico como en la Costa, donde existen hoy muchos movimientos en la sociedad civil organizada, pero que no tienen capacidad, o no tienen voluntad, de organizar a la sociedad civil desorganizada. Es muy difícil ser alcalde ante situaciones que escapan de tus posibilidades, cuando la gente espera maravillas y carecés de recursos, y cuando la coordinación institucional resulta tan complicada para sacar adelante cualquier iniciativa, cualquier proyecto.
En todas las instituciones estatales existen, en cargos intermedios, gente eficiente y con disposición de trabajo, pero a menudo quienes no comparten esta mística son los que más poder de decisión tienen. Por otra parte, el centralismo sigue pesando mucho. Y la descentralización no funciona como debiera. En Bluefields, el Consejo Regional tiene ya un año sin funcionar por la lucha que existe entre la bancada del FSLN, la del PLC y la bancada étnica.
No se trata de una lucha política o ideológica, es una lucha por protagonismo y por apropiarse de los recursos. En estos momentos, en la Costa Atlántica, el FSLN no está presentando soluciones ni iniciativas viables. La realidad es que escasea la vocación de servicio entre los funcionarios públicos y la tolerancia a la corrupción está presente por todos lados.
Recientemente reuní a los cien empleados de la Alcaldía y a una gran cantidad de jóvenes estudiantes de las dos universidades costeñas y un 90% opinó abiertamente que en el cargo público “hay que hacer, pero también hay que robar”. Cuántas generaciones tendrán que pasar para que cambie este modo de pensar, este vicio de nuestra cultura política...
When Dr. Michael Newton, a certified Master Hypnotherapist, began regressing his clients back in time to access their memories of former lives, he stumbled onto a discovery of enormous proportions: that it is possible to see into the spirit world through the mind's eye of subjects who are in a hypnotized or superconscious state; and that clients in this altered state were able to tell him what their soul was doing between lives on Earth. His book, Journey of Souls, presents ten years of his research and insights to help people understand the purpose behind their life choices, and how and why our soul - and the souls of those we love - lives eternally. His follow-up book, Destiny of Souls, is highly recommended as well. Also, you can check out Michael Newton's touring schedule. In May of 2004, Dr. Newton's new book entitled Life Between Lives: Hypnotherapy for Spiritual Regression was released. Dr. Newton is also the founder of The Society for Spiritual Regression. The following is an excerpt from Journey of Souls describing the nature of the afterlife.
The Transition After Death
There are souls who have been so severely damaged they are detached from the mainstream of souls going back to a spiritual home base after death. Compared to all returning entities, the number of these abnormal souls is not large.
There are two types of displaced souls: those who do not accept the fact their physical body is dead and fight returning to the spirit world for reasons of personal anguish, and those souls who have been subverted by, or had complicity with, criminal abnormalities in a human body. The first type we call ghosts. These spirits refuse to go home after physical death and often have unpleasant influences on those of us who would like to finish out our human lives in peace. These displaced souls are sometimes falsely called demonic spirits because they are accused of invading the minds of people with harmful intent.
Those subverted by criminal abnormalities do undergo separation in the spirit world, and this happens at the time of their orientation with guides. They are not activated along the same travel routes as other souls and will go into seclusion upon reentering the spirit world. These souls don't appear to mix with other entities in the conventional manner for quite a while.
Because wrong-doing takes so many forms on Earth, spiritual instruction and the type of isolation used is varied for each soul. The nature of these variations apparently is evaluated during orientation at the end of each life. The relative time of seclusion and reindoctrination is not consistent either. For instance, I have had reports about maladjusted spirits who have returned back to Earth directly after a period of seclusion in order to expunge themselves as soon as possible by a good incarnated performance.
All souls, regardless of experience, eventually arrive at a central port in the spirit world which I call the staging area. Once past the orientation station there seems to be no further travel detours for anyone entering this space of the spirit world. Apparently, large numbers of returning souls are conveyed in a spiritual form of mass transit. Spirits are brought in, collected, and then projected out to their proper final destinations similar to a central terminal of a metropolitan airport that has the capacity to fly people out in any direction. The most outstanding characteristic of this world is a continuous feeling of a powerful mental force directing everything in uncanny harmony. People say this is a place of pure thought.
After souls arrive back into their soul groups, they are summoned to appear before a Council of Elders. While the Council is not prosecutorial, they do engage in direct examination of a soul's activities before returning them to their groups.
Group placement is determined by soul level. After physical death, a soul's journey back home ends with debarkation into the space reserved for their own colony, as long as they are not a very young soul or isolated for other reasons. The souls represented in these cluster groups are intimate old friends who have the same awareness level. Members of the same cluster group are closely united for all eternity. These tightly-knit clusters are often composed of like-minded souls with common objectives which they continually work out with each other. Usually they choose lives together as relatives and close friends during their incarnations on Earth.
The Levels of Soul Groupings
The Beginner Soul
There are two types of beginner souls: souls who are truly young in terms of exposure to an existence out of the spirit world, and souls who have been reincarnating on Earth for a long period of relative time, but still remain immature.
I believe almost three-quarters of all souls who inhabit human bodies on Earth today are still in the early stages of development. Souls end their incarnation on Earth when they reach full maturity.
The beginner soul may live a number of lives in a state of confusion and ineffectiveness, influenced by an Earth curriculum which is different from the coherence and supportive harmony of the spirit world. Less developed souls are inclined to surrender their will to the controlling aspects of human society, with a socio-economic structure which causes a large proportion of people to be subordinate to others. The inexperienced soul tends to be stifled by a lack of independent thinking. They also lean towards being self-centered and don't easily accept others for who they are. Every soul was once a beginner.
The Intermediate Soul
Once our souls advance into the intermediate ranges of development, group cluster activity is considerably reduced. This does not mean we return to the kind of isolation that occurs with novice souls. Souls evolving into the middle development level have less association with primary groups because they have acquired the maturity and experience for operating more independently. These souls are also reducing the number of their incarnations.
These souls are at last ready for more serious responsibilities. The relationship we have with our guides now changes from teacher-student to one of colleagues working together. Since our old guides have acquired new student groups, it is now our turn to develop teaching skills which will eventually qualify us for the responsibilities of being a guide to someone else.
This is a significant stage for souls in their development because now they are given increased responsibilities for younger souls. The status of a guide is not given to us all at once, however.
As with many other aspects of soul life, we are carefully tested. The intermediate levels are trial periods for potential teachers. Our mentors assign us a soul to look after, and then evaluate our leadership performance both in and out of physical incarnations.
Only if this preliminary training is successful are we allowed to function even at the level of a junior guide. Not everyone is suited for teaching, but this does not keep us from becoming an advanced soul. Guides, like everyone else, have different abilities and talents, as well as shortcomings. By the time we reach the advanced level, our soul aptitudes are well known in the spirit world. We are given occupational duties commensurate with our abilities. Different avenues of approach to learning eventually bring all of us to the same end in acquiring spiritual wholeness.
The Advanced Soul
I believe that people on Earth who possess souls which are both old and highly advanced are scarce. A person whose maturity is this high doesn't seek out a regression therapist to resolve life-plan conflicts. In most cases, they are here as incarnated guides. Having mastered the fundamental issues most of us wrestle with daily, the advanced soul is more interested in making small refinements toward specific tasks.
We may recognize them when they appear as public figures, such as Mother Teresa; however, it is more usual for the advanced soul to go about their good works in a quiet, unassuming manner. Without displaying self-indulgence, their fulfillment comes from improving the lives of other people. They focus less on institutional matters and more on enhancing individual human values.
The mark of an advanced spirit is one who has patience with society and shows extraordinary coping skills. Most prominent is their exceptional insight. This is not to say life has no karmic pitfalls for them, otherwise they probably wouldn't be here at all. They may be found in all walks of life, but are frequently in the helping professions or combating social injustice in some fashion. The advanced soul radiates composure, kindness, and understanding toward others. Not being motivated by self-interest, they may disregard their own physical needs and live in reduced circumstances.
Returning to the Physical
There comes that time when the soul must once again leave the sanctuary of the spirit world for another trip to Earth. This decision is not an easy one. Souls must prepare to leave a world of total wisdom, where they exist in a blissful state of freedom, for the physical and mental demands of a physical body. Once back in the spirit world, souls have misgivings about even temporarily leaving a world of self-understanding, comradeship, and compassion to go to a planetary environment of uncertainty and fear brought about by aggressive, competing humans. Despite having family and friends on Earth, many incarnated souls feel lonely and anonymous among large impersonal populations.
The rejuvenation of our energy and personal assessment of one's self takes longer for some souls than others, but eventually the soul is motivated to start the process of incarnation. While our spiritual environment is hard to leave, as souls we also remember the physical pleasures of life on Earth with fondness and even nostalgia. When the wounds of a past life are healed and we are again totally at one with ourselves, we feel the pull of having a physical expression for our identity. Training sessions with our counselors and peer groups have provided a collaborative spiritual effort to prepare us for the next life. Our karma of past deeds towards humanity and our mistakes and achievements have all been evaluated with an eye toward the best course of future endeavors. The souls must now assimilate all this information and take purposeful action based upon three primary decisions:
(1)
Am I ready for a new physical life?
(2)
What specific lessons do I want to undertake to advance my learning and development?
(3)
Where should I go, and who shall I be in my next life for the best opportunity to work on my goals?
Once a soul has decided to incarnate again, the next stage in the return process is to be directed to the place of life selection. Souls consider when and where they want to go on Earth before making a decision on who they will be in their new life. While some spiritual locales for life selection are difficult for my subjects to describe, they use remarkably similar descriptions. He is told it resembles a movie theater which allows souls to see themselves in the future, playing different roles in various settings.
In this place of life selection, our souls preview the life span of more than one human being within the same time cycle. When we leave this area, most souls are inclined toward one leading candidate presented to us for soul occupation. However, our spiritual advisors give us ample opportunity to reflect upon all we have seen in the future before making a final decision.
After souls have completed their consultations with guides and peers about the many physical and psychological ramifications of a new life and body choice, the decision to incarnate is made. It would be logical to assume that they would then go immediately to Earth. This doesn't happen before a significant element of preparation occurs. The space souls go to for this in the spirit world is commonly called the place of recognition, or recognition class. I am told the activity here is like cramming for a final exam.
One of the last requirements before embarkation for many souls is to go before the Council of Elders for the second time. The spirit world is an environment personified by order and the Elders want to reinforce the significance of a soul's goals for the next life. Some return to their spirit group after this meeting to say goodbye while others say they leave immediately for reincarnation. Those souls getting ready for embarkation to Earth are like battle-hardened veterans girding themselves for combat. This is the last chance for souls to enjoy the omniscience of knowing just who they are before they must adapt to a new body.
La doctora Nielsen tuvo un parto prematuro, su bebé nació en unas condiciones durísimas, pesaba 800 gramos y estuvo a punto de sufrir una parálisis cerebral. Las expectativas de vida eran realmente dramáticas y a los 4 años de edad el niño casi no hablaba, tartamudeaba constantemente y se pasaba el día mirando el cielo sin jugar con los otros niños.
Un día, mientras estaba meditando, la Doctora Nielsen pensó que había llegado el momento de usar las técnicas de la Ley de Atracción con su hijo. Los mismos ejercicios de visualización que habían traído a su vida un buen marido, una casa confortable y un trabajo en el que se sentía realizada. Poco tiempo después su hijo iniciaba una mejoría que los médicos no lograban explicar. Dejó de tartamudear, se convirtió en un compañero normal, pasó de curso y ahora habla tres idiomas a la perfección, hace deporte, le encanta dibujar y se siente integrado con los otros niños.
Según la Doctora Nielsen la clave está en algo muy sencillo: El Pensamiento Positivo. “A todos nos pasan cosas malas, pero ante una desgracia, uno tiene la oportunidad de cambiarla, si tus pensamientos son malos y te quedas en ellos en vez de superarlo, solo atraerás mas negatividad". El punto crucial es utilizar todo el cerebro, activar nuestros dos hemisferios, no solo nuestra parte analítica, que es el que la sociedad potencia.
El primer paso sería saber que es lo que queremos y pedirlo claramente. El siguiente paso sería comenzar a visualizarlo en nuestras meditaciones y saborear esos sueños como si ya fuesen reales. El lóbulo frontal del cerebro, en esos estados, no distingue realidad de fantasía, es nuestra oportunidad de acceder al subconsciente.
Usted aplicó la llamada ley de la atracción a su hijo?
Sí. Prefiero decir que creo mis realidades. Mi hijo nació tres meses prematuro, en condiciones dramáticas, pesando 800 gramos. Los niños que nacen tan pequeños a veces pueden tener problemas cuando empiezan a desarrollarse. El médico nos dijo que podría sufrir parálisis cerebral o problemas neurológicos, y ser sordo, ciego o mudo.
Unas expectativas durísimas.
Sí, y una bomba de relojería, porque nunca sabes cuándo puede frenarse su desarrollo, hasta que sucede. A los 4 años casi no hablaba, de- cía cuatro palabras y tartamudeaba hasta 20 veces para pronunciar una palabra tan simple como leche. La profesora me dijo que no progresaba, que andaba como un bebé y que se pasaba el rato mirando el cielo, sin jugar con el resto de los niños. No podría seguir en aquella escuela. Yo estaba destrozada.
¿Y qué hizo?
Un día, practicando mi meditación diaria, se me ocurrió usar el sistema para crear realidades que hacía 10 años que investigaba. Es el mismo sistema que he usado para conseguir todo lo que he conseguido en mi vida.
¿Por ejemplo?
Un buen negocio, una buena casa o un buen marido.
(...)
Lo puse en práctica y, al cabo de muy poco, empezaron las mejorías. Mi hijo paró de tartamudear y se convirtió en uno más. Pasó de curso, pero, como en el colegio no se lo creían, lo mandaron al psicólogo. Las pruebas fueron excelentes. Ahora está muy bien. ¡Habla tres idiomas a la perfección! Hace deporte, dibuja y es como cualquier otro chico. Ningún médico creía que eso fuera posible. Puedo afirmar que el poder de la intención sanó a mi hijo.
¿Cree en los milagros, o en Dios?
La palabra Dios tiene mucha carga y es limitada. Creo que hay algo, una inteligencia universal. El mundo no se creó por casualidad.
Los críticos con discursos como el suyo dicen que es peligroso, porque nos lleva a creer que todo depende de nosotros, incluso las desgracias.
A todo el mundo le pasan cosas malas. Ante los traumas, uno puede cambiar su actitud ante la desgracia. Si te ocurre algo malo y te quedas instalado en ello en vez de intentar superarlo, vas a atraer más negatividad.
Resuma su método.
Bebe de todas las tradiciones, pero no lo he inventado yo: solo lo he investigado durante 10 años. Sirve para conseguir todo lo que uno quiere en la vida. La idea es usar todo el cerebro, y no solo nuestra parte ana- lítica, que es la que la sociedad potencia. Al final de su vida, Albert Einstein se consideraba más artista que científico. Él es un buen ejemplo de alguien que utilizaba todo su cerebro.
¿Cuál es el primer paso?
Saber lo que queremos y pedirlo con claridad. Hay muchas personas que quieren ser felices, pero cuando les preguntas lo que quieren de la vida, te dan respuestas muy generales. Hay que especificar lo que quieres exactamente. Y entonces lo visualizamos, aunque la petición parezca desmesurada.
¿Pide usted de todo?
Sin duda. Ya le he contado el ejemplo de mi hijo. A partir de ahí, nos despreocupamos de cómo el universo lo llevará a cabo.
¿El segundo paso?
Es la fase práctica. No solo es cuestión de pedir: también se tiene que trabajar hacia ello, con pequeños pasos. Conseguir lo que quieres requiere esfuerzo. Cuando trabajas hacia algo que te ilusiona, aunque trabajes duro, no parece que trabajes. Estás haciendo acciones inspiradas y el tiempo pasa rápido.
¿Y si no creo que sea posible lo que pido?
Tienes que reprogramar tu cerebro con afirmaciones positivas. Si repites una frase 3.000 veces, ya tienes, como si dijéramos, un nuevo programa. Pero no siempre es tan fácil: a veces son necesarias otras ayudas, como ir al psicólogo, si estamos hablando de problemas emocionales serios.
¿Y la tercera?
La parte cuántica. Es la más importante y poderosa. Con profundos estados de relajación, empezamos a disfrutar la realidad que queremos crear como si ya la tuviésemos. El lóbulo frontal del cerebro, en estos estados, no distingue la realidad de la fantasía. Es una oportunidad de acceder al subconsciente.
¿Y consiguió a su marido con este método?
Sí. Visualicé exactamente cómo me gustaría que fuese, física y mentalmente, y qué virtudes debería tener. Lo escribí en un diario y, al cabo de muchos años, encontramos aquel papel en una caja. Mi marido lo leyó. ¡Era clavado a la persona que yo había imaginado!
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